Con un proyecto innovador para la industria del cemento, un grupo interdisciplinario de alumnos y egresados de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) obtuvo el segundo sitio en la primera edición del Global Demo Day, por lo que participarán en un programa de preincubación Think Up y recibirán asesoría para una campaña de medios.

 

El trabajo ganador –Trax Innovation– es un dispositivo electrónico que hará más eficientes los procesos de extracción y trituración de piedra caliza para producir cemento y consiste en un circuito de mejora continua que optimiza los mecanismos, reduciendo costos al manejar mayor cantidad de material.

Los jóvenes están enfocados en el desarrollo de un prototipo funcional y en establecer vínculos con posibles clientes, sintiéndose "más comprometidos que nunca con el emprendimiento y el deseo de ser parte del impulso de la economía" de México, dijo Yareni Valencia Morales, egresada de la licenciatura en Diseño de la Unidad Cuajimalpa.

Francisco Grande Vega, alumno del onceavo semestre de Ingeniería en Mecánica de la Unidad Azcapotzalco, dijo que en décadas no ha surgido innovación en los sistemas del sector y que la búsqueda por optimizarlos ha sido lenta.

Explicó que el proyecto resolvería el problema de los tiempos muertos en las áreas de extracción y trituración, cuando la máquina trabaja sin material, lo que resulta en pérdidas de energía y gasto extra en combustible.

En un comunicado, la UAM señalo que los galardonados diseñaron un instrumento con sensores ultrasónicos que monitorea la cantidad de producto entrante a la trituradora, para indicar en qué momento funciona sin aquél, por lo que la información es enviada a los operarios de maquinaria y transporte para forjar una red de comunicación que señale con anticipación en qué lapso sería viable agregar más recursos para un funcionamiento continuo.

Trax Innovation incorpora la tecnología de Internet de las cosas –IoT, por sus siglas en inglés– para censar la cantidad de material y establecer en qué tiempos se agota, pues de esa forma crea una base de datos con la cual determina los periodos muertos de ejecución, al surgir un plan logístico que muestra el instante en que deberá verterse la piedra.

De acuerdo con los cálculos, si una empresa muele en promedio alrededor de 10 mil toneladas de piedra diarias y se avanza en los procedimientos, tal cantidad podría cubrirse en jornadas de 12 y no de 16 horas, como ocurre, lo que representaría un incremento de 25 por ciento en la productividad y de 90 mil dólares al día de ganancia neta.

Además de reducir en cerca de dos toneladas las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, sólo en México.

El equipo también está conformado por José Isaac Mirón Zavala, egresado de la licenciatura en Biología Ambiental de la Unidad Lerma; Emilio Uriarte Reyes, alumno del décimo trimestre de Ingeniería Industrial de la Unidad Azcapotzalco, además de Adrián Noriega y Carlos Fernández, egresados de Marketing de la Universidad de Guadalajara y de Finanzas de la Quinnipiac University, Estados Unidos.