El Día Mundial de la Salud Mental se celebra el 10 de octubre de cada año, con el objetivo de concienciar sobre los problemas de salud mental en todo el mundo y movilizar esfuerzos en apoyo de la salud mental.

De acuerdo a cifras de las OMS para este 2018
450 mil millones de personas sufren un trastorno mental o de conducta
La mitad de las enfermedades mentales comienzan antes de los 14 años
Aproximadamente el 20% de los niños y adolescentes en el mundo tienen trastornos o problemas mentales
El suicidio es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 29 años
Los trastornos mentales son la principal causa de discapacidad en el mundo
Cada año, más de 800 mil personas se suicidad por problemas de depresión
No hay suficientes recursos públicos destinados a atender los problemas de salud mental
La depresión afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo.
60 millones de personas padecen trastorno bipolar
La esquizofrenia afecta a alrededor de 21 millones de personas
En el mundo hay unos 47,5 millones de personas que padecen demencia

Trastornos mentales más comunes en México
Trastornos de ansiedad 14.5%
Trastornos depresivos 9.1%
Trastornos de adicción a sustancias 9.2%
Enfermedad de alzheimer 4.5%.

¿Qué es eso de la salud mental?
Nuestro bienestar emocional, psíquico y social.
La forma en como pensamos, sentimos y actuamos cuando lidiamos con la vida.
La salud mental se determina por cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con otras personas y tomamos decisiones.
Es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la edad adulta.
Las enfermedades mentales son condiciones graves que afectan la manera en que pensamos, nuestro humor y comportamiento.

¿Por qué hablar de salud mental?
Porque sin salud mental no se puede hablar de salud en general, las enfermedades que abarca son las más incapacitantes y que quitan más años de vida productiva a la población por encima de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Indicadores de una buena salud mental
Auto-aceptación: uno de los aspectos más importantes es que seas capaz de aceptarte a ti mismo y de quererte. Siendo consciente de tus limitaciones y tu imperfección, es que te sientas a gusto con lo que eres.
Relaciones positivas: quienes son mentalmente saludables también son capaces de establecer relaciones fraternales con los demás. No ven una amenaza detrás de cada persona que se les acerca ni mueren de ansiedad ante otros
Dominio del entorno: Las personas con buena salud mental tienen una sensación de control sobre lo que les rodea. No importa cuán mal esté mi situación presente, si tengo confianza en que puedo hacer algo para cambiarlo.
Autonomía: Las personas saludables son autónomas. No andan buscando al otro por miedo a la soledad sino porque disfrutan estar con él, aunque saben sostener su individualidad en medio de la compañía.
Propósito en la vida: De manera definitiva las personas saludables no andan por la vida por andar, sino que están construyendo cosas. Su vida tiene un sentido, un propósito y se la pasan luchando por sus proyectos ya sean familiares, laborales, académicos, etc.
Crecimiento personal: Y si una parte del asunto era aceptarse a pesar de las propias limitaciones, otro aspecto esencial es ser capaz de luchar por desarrollar aún más las potencialidades que se posee y trascender los defectos que hoy tenemos.

¿Cómo y cuándo pedir ayuda al Psiquiatra?
Acudir al especialista en Salud Mental abarca un sinnúmero de patologías, pero la bandera de reconocimiento es el Trastorno Depresivo Mayor.
Los síntomas pivote son la tristeza persistente y continúa y la pérdida de la capacidad para sentir placer en las cosas que antes me lo producían de cuando menos dos semanas de evolución; y que claro estas me afecten de forma tan importante que pierda mi funcionalidad y mi calidad de vida.
En la consulta no hay paciente hasta que llega el paciente.
No hay fórmulas mágicas para engañar a alguien, acepte manejo y que de repente despierte ya recuperado.
Existe el concepto de conciencia de enfermedad.
En el ámbito personal el propio estigma a estar deprimido hace que frecuentemente neguemos los síntomas y no recibamos la atención necesaria.
Cuando se trata de ayudar a un tercero, la labor cobra dimensiones más que titánicas. El mejor consejo es dirigir el discurso siempre en primera persona, hablando de lo mal que nos hace sentir a nosotros ver a la persona que nos importa no ser lo feliz que pudiera ser.
La Psiquiatría es ciencia, es una rama más de la medicina y es efectiva en las patologías que abarca su quehacer.