HOY TOCA… y no será placentero: la Secretaría de Gobernación, que encabeza doña Olga Cordero, debe difundir el concentrado oficial respecto de la criminalidad en México, con cifras al cierre de enero de este año.

No habría necesidad de esperar este informe que emite mensualmente el Sistema Nacional de Seguridad para apuntar que a Morelos, como a otras entidades, le ha ido mal; el punto es conocer en qué grado.

Es muy probable que el reporte confirme la especie de que los delitos más sensibles para la sociedad no han bajado y que la delincuencia, a pesar de perder peones, mantiene a sus reyes dominando el territorio.

EN ESTE mismo sentido, ayer el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo expresó un convencido “sí” a la aprobación del proyecto constitucional para la creación de la Guardia Nacional, que se debate en el Senado.

Fue causal, no casual, la postura del mandatario estatal acerca del instrumento militar-civil para combatir la inseguridad en Morelos, al reconocer que acá operan al menos cuatro cárteles delincuenciales.

Las dificultades para enfrentar a la delincuencia en nuestro territorio también quedaron confirmadas en lo que podría interpretarse como un “¡manden refuerzos! Alias, urgen las definiciones a nivel Federación.

POR LO recién mencionado, el probable ascenso de la Guardia Nacional al menos genera alguna esperanza de que a mediano plazo puede cambiar el clima de inseguridad que se vive aquí, allá y acullá.

Hasta ayer por la tarde, el dictamen de comisiones había transitado en primera lectura ante el Pleno, con la expectativa de que sea mañana jueves cuando se dé la nueva lectura, debate y probable aprobación.

Los entresijos del proyecto de ley son complejos y dividen a las varias bancadas parlamentarias, pero en esencia se debate cabeza militar o civil, temporalidad de presencia militar en calles… e intereses políticos.

PORQUE EN Morelos y el resto del país no puede demorar más la obligación gubernamental de dotar de seguridad a la población, se impone que mañana jueves se vote y defina a qué le vamos a tirar…

Por E. Zapata / [email protected] / Twitter: @ezapata1