Un magnífico cantante, licenciado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Morelos, altruista en la ayuda en asilos de ancianos, de niños y del Penal, Juez de Paz y colaborador de varios centros del poder judicial, el licenciado Javier Vences Sáncez, nació en Cuernavaca el 17 de enero de 1957. Su mamá, doña Celia Sánchez Gatica, una gran ama de casa y su padre, don Genovevo de Jesús Vences, gran hombre, conocido por todos los comerciantes del centro de Cuernavaca.

Javier hizo su primaria en las escuelas Miguel Hidalgo y la Francisco Avilés. La preparatoria en la Antonio Mora de la Universidad del Estado de Morelos, donde estudió la carrera de Derecho y Ciencias Políticas. 

A los doce años de edad sufrió un serio accidente en la bicicleta el que le rompió el maxilar, tuvo fracturas de cráneo que al recogerlo y llevarlo al hospital, el licenciado Julio Torres Durán, al principio creyó que estaba muerto. Fue intervenido de inmediato y estuvo varios meses en tratamiento. Al poco tiempo se compuso, gracias a su edad salió sin ninguna complicación.

En su época de estudiante fue nombrado Juez de Paz, ya que en aquel entonces para trabajar como juez no se necesitaba haber terminado una carrera. Como tal, laboró durante cinco años. Se recibió en 1986 de abogado. Lo llamaron como asesor en la Procuraduría General de Justicia en el Estado de Morelos y ayudaba en el área jurídica.

Desde pequeño le gustaba cantar y estaba enamorado de la música. Tomó clase de vocalización en la catedral con el profesor Gustavo Calderón y también de guitarra, la que toca de maravilla. Participó en un concurso de canto de la Universidad del Estado de Morelos, que se celebró en la 24ava. Zona Militar en el Casino Militar, donde obtuvo el primer lugar entre 25 estudiantes universitarios con la canción “En cada paso de tu piel”. Con letra de David Peñaflor y arreglo musical del mismo Javier.

Eso le abrió muchas puertas en el ambiente artístico de Cuernavaca, de Acapulco y de la Ciudad de México. En esta ciudad estuvo tocando la guitarra y cantando en la Peña Picaflor, en la Parrilla Danesa, en el Gato Loco, en el Bar Balam y en el Chateu René, alternando con el gran cantante Joan Sebastián, con Ningo de Acapulco y Félix López entre varios otros. Las remuneraciones que recibía le sirvieron para pagar su carrera y para subsistir.

Una de sus acciones altruistas, fue la de ir a cantar a la secciones para ancianos, en la Escuela para Ciegos, al CERESO femenil, a niños con cáncer en el sexto piso del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Lo invitaron a ser jurado del sexto concurso de Labor Penitenciaria, en cuyo lugar le entregaron un reconocimiento llamado “La voz penitenciaria”.

Desde 1988 comenzó a litigar, atendiendo a diferentes tipos de casos, como los penales, civiles, mercantiles, familiares y agrarios. 

Conoció a María del Carmen Vargas Martínez, quien trabajaba en uno de los restaurantes más conocidos del puerto de Acapulco. Fueron novios durante un año y contrajeron nupcias en Acapulco el 19de diciembre de 1994. Procrearon tres hijos: Luis Javier, Flor Estefany y Antonio de Jesús.

Carmelita, su esposa, estudió la preparatoria y siguió trabajando en el mismo restaurante en Acapulco y al casarse pidió su cambio al restaurante Samborn’s de Cuernavaca, donde sigue siendo la Jefa de Farmacia. “Somos una familia feliz y yo soy el más afortunado de todos”, dice pavoneándose.

Los suegros de Javier eran originarios de San Gerónimo en la Costa Grande de Guerrero.

Su hijo Luis Javier  trabaja como jefe de bar en un prestigiado restaurante de Cuernavaca, su hija Flor Estefany es deportista y está por entrar a la preparatoria, el pequeño Antonio de Jesús cursa el sexto año de primaria.

Javier fue fundador de una asociación Civil llamada Pueblos Originarios y Colonias Organizadas, A. C., y en la que actualmente es su presidente. Hoy en día se está formando una coordinadora de organizaciones sociales y asociaciones territoriales, cuyos fines son el servir a la sociedad en seguridad, servicios comunitarios frente a las autoridades y encontrar soluciones a los problemas de la sociedad en su conjunto.

Cada jueves tienen sus reuniones a las diez de la mañana en diferentes lugares, para tratar lo efectuado y planear lo de la semana siguiente. Tienen como invitados a personajes de la vida de los gobiernos: municipal, estatal y federal, tales como Gerardo Becerra, asesor del gobernador Cuauhtémoc Blanco, Daniel Luna, Director de SAPAC, Ramón Albarrán de la Secretaría del Bienestar, la contadora Anabel Mendoza, Marisol Becerra, quien es síndico de la misma Secretaría del Bienestar Federal, entre otros personajes de la vida pública. Han conseguido el enlace permanente con dichas autoridades, de quienes ya han tenido respuestas positivas.

Entre las asociaciones se encuentra El Grupo RETO que está integrado por mujeres que padecieron el cáncer de mama; Mujeres en Movimiento por el rescate de México, madres solteras con niños con discapacidad, etcétera. El grupo de teatro Anónimo, conformado por jóvenes artistas que se presentan por todo el Estado y varias asociaciones más.

Su relación con su esposa e hijos es de lo más afectiva. Habló de Lucia Fernanda, su nietecita de 2 años, hija de Luis Javier y su linda esposa Fernanda Porcayo.

Nos cuenta sobre su padre de quien dice que era todo un sabio. En una ocasión lo llevó a la plaza de toros Centenario. Esa tarde, su padre se llevó una bolsa que contenía un cojín y una sombrilla y cuál no sería su sorpresa que al sentarse en su lugar en la plaza él puso la almohada en el asiento de cemento y se cubrió con la sombrilla. Javier aprendió la lección de que su padre, quien jamás había estado en una plaza de toros, sabía lo que se iba a necesitar.

De recién conocidos y encontrándose en Acapulco, Javier invitó a Carmelita a salir y dar la vuelta a la costera, a lo que ella se negó rotundamente diciéndole que era un igualado, a pesar de ir acompañado de su hermana Silvia. Un día salieron a un bar y lo escuchó cantar y al ver que la gente le decía que siguiera cantando, Carmelita le pidió que continuara. Desde ese día se hicieron novios.

Nos dice que no fuma y que siempre fue deportista y hasta la fecha, acude al gimnasio diariamente. Su hijo Luis Javier en profesor de Kun-Fu y de otras disciplinas orientales en la escuela que está en la colonia Lomas de San Antón. Javier mismo practicaba el Kun-Fu con el maestro Emil Dupeyron Unda y el maestro Enrique Rodríguez quien fue campeón en abdominales: Mister Mundo.

Hombre altruista, aficionado a las artes marciales, trabajador al servicio del Estado, enamorado de la música y cantante, gran padre de familia y cariñoso esposo, magnifico abogado en varias especialidades, es el licenciado Javier Vences Sánchez a quien los ciudadanos de Cuernavaca admiran y respetan.

Semblanzas de Morelos
Rafael Benabib
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