Una llamada inesperada le devolvió a Araceli la esperanza de que su hijo Francisco, de 12 años, logre salvar la vida, tras sufrir quemaduras en 90% del cuerpo, en la explosión del ducto en Tlahuelilpan, Hidalgo.

 

 

La noticia de que ocupará la última cama disponible en el Hospital Infantil Shriners en Galveston, Texas, le dio un respiro a esta madre de 38 años, quien también lidia con la tragedia de su esposo desaparecido.

A las 18:18 horas de ayer, Paquito, quien estudia el primer año de telesecundaria, fue trasladado en el helicóptero matrícula XC-DMM desde el Centro Médico Nacional 20 de noviembre del ISSSTE, donde permanecía desde el viernes en terapia intensiva pediátrica.

Media hora antes, su mamá subió a una patrulla de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para encontrarse con su hijo en el hangar de la Secretaría de Marina, desde donde ambos partieron a Galveston.

Excélsior siguió el minuto a minuto del egreso del paciente que ocupará el último lugar disponible en el Hospital Infantil Shriners, de alta especialidad en atención a quemados.

“Significa llegar a uno de los mejores lugares del mundo para tratar lesiones por quemaduras; significa darle una oportunidad, porque a pesar de que nosotros en México somos excelentes en terapia intensiva, excelentes en pacientes quemados, la superespecialidad del niño quemado y ciertas tecnologías del tejido del cultivo dérmico (piel) le dan la oportunidad de volver a hacerle injertos que se desarrollan en cultivos de la piel”, destacó José Alfredo Merino, director del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre.

Gestión de 6 horas

A la una de la tarde, la fundación Michou y Mau notificó al ISSSTE que Francisco era candidato para un traslado.

En una primera valoración, el martes, la fundación consideró que no era momento de trasladarlo.

Sin embargo, la mañana de este miércoles, alrededor de la 10 de la mañana, la esperanza se reavivó cuando al doctor Merino le notificaron que se continuaría haciendo una valoración dinámica del estado de salud de Francisco, por lo que no estaba descartada su posible atención en el Hospital Infantil Shriners.

Tres horas más tarde se confirmó el traslado. A las 3:50 horas, Araceli se entrevistó con el director del 20 de Noviembre, quien le dio la buena noticia.

Ella sólo preguntó por la ropa que necesitaría y si su celular funcionaría allá, para mantener informada a toda la familia. Una representante de Michou y Mau le dijo que no se preocupara por eso; que se preparara para una larga estadía

“No tengo cabeza para nada, lo único que me interesa es estar allá con mi hijo”, asintió.

Araceli se despidió de su hermana, a quien le encargó a sus otros tres hijos, de 19, 17 y tres años de edad.

“Vete con calma, aquí los vamos a cuidar”, le contestó Casilda.

Al cierre de esta edición, el doctor José Alfredo Merino, director del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, confirmó que el niño Francisco ya estaba en Galveston, Texas.