¿Al senador Ricardo Monreal Ávila lo mandó el presidente Andrés Manuel López Obrador para atemperar la relación entre el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y el alcalde Antonio Villalobos Adán? O éste le pidió que interviniera. O digamos que Monreal, el coordinador de la bancada de Morena en el Senado, presidente de la Junta de Coordinación de la Cámara Alta y sobre todo hombre del círculo más cercano AMLO, vino de “motu proprio” y, so pretexto de presentar su libro “El acceso de las mujeres a la justicia”, aprovechó para sentar a la misma mesa al jefe del Ejecutivo morelense y al presidente municipal de Cuernavaca. Fumaron la pipa de la paz, posaron sonrientes para las fotos del recuerdo, inéditas las imágenes en las que aparecen juntos, en unas al lado de Monreal, solos los dos en otras. ¿Fue esta la instrucción de Monreal? Quizá. Y el tema ventilado sobre la inseguridad, sincera y acaso desenfadada la expresión del Gobernador pero sobre todo coloquial, muy a su estilo. Dijo: “Hay un chingo de delincuentes”. Admitió: “Eso es una realidad”. Y volvió a prometer: “Pero por eso vamos a trabajar al mil”. Político por los cuatro costados, el ex gobernador zacatecano Monreal sabe cuidar las formas. Se notó que la suya fue una instrucción. Señaló: “AMLO respalda a Morelos, pero también al presidente Antonio Villalobos y al gobernador Cuauhtémoc Blanco, y estoy seguro que ambos quieren que Morelos prospere”. Pero también que, no obstante haber sido postulados por la coalición electoral que encabezó el partido Morena, para limar asperezas entre el alcalde Villalobos y el gobernador Bravo fue la reunión del martes. Reconoció Monreal: “Vamos a dirimir cosas. Es momento de la unidad y el trabajo coordinado, es necesaria la coordinación entre todos los niveles y todos los poderes, esto va empezando y les aseguro que (Cuauhtémoc y Antonio) están actuando de buena fe para que Morelos no sufra y recobre la tranquilidad, la paz y se alcance el desarrollo”. Esto por un lado, reunido también Monreal con el presidente municipal de Jiutepec, Rafael Reyes, y con diputados locales de Morena, a lo mejor negociado el reemplacamiento vehicular en el presupuesto 2019 del Gobierno del Estado… Pues sí: Cuauhtémoc sabe lo que dice cuando reconoce que los delincuentes son un chingo. Cosas nefastas como estas sucedieron los días previos a la visita de Monreal: En Ahuatepec sujetos no identificados balacearon una casa y dos automóviles. Se informó que la Policía de Investigación averigua a quién pertenece el inmueble. El vicealmirante José Antonio Ortiz Guarneros, comisionado estatal de Seguridad Pública, informó que acudieron al inmueble, pero que no hay un dueño que les dé mayor información. Declaró: “Acudimos a ese lugar. Es una casa que no está habitada o por lo menos no hay un dueño que salga a decirme me balearon, me quemaron dos autos. Los vecinos no quisieron dar mayor información, suponemos que es una casa que se utilizaba por la delincuencia”. Y reiteró que desde el 2 de enero la disputa entre los cárteles de Los Rojos y el Cártel Jalisco Nueva Generación ha ocasionado violencia en la entidad. Abundó que hay grupos pequeños que van surgiendo... Las siguientes también son notas rojas de los últimos días: Un incendio arrasó con una tienda de abarrotes ubicada en la avenida Emiliano Zapata de la colonia Centro de Jiutepec, luego de que presuntamente dejaran una veladora encendida en el negocio, por lo que bomberos trabajó arduamente para sofocar las llamas. La misma especie indica que personas desconocidas balearon la entrada del inmueble y dejaron una cartulina con un mensaje; que el ataque sólo dejó daños materiales... En Tejalpa, individuos desconocidos dispararon contra la fachada de una casa donde además dejaron una cartulina con un mensaje, la madrugada del martes… De acuerdo con información proporcionada por la Comisión Estatal de Seguridad, alrededor de las 00:19 horas del domingo se reportó que un grupo armado arrojó bombas molotov y disparó decenas de veces contra un lote de autos usados, en la colonia Flores Magón de Cuernavaca. Un vehículo se quemó, treinta casquillos calibre .223 quedaron esparcidos… Y como estos sucesos criminales, más… (Me leen mañana).

 

Por: José Manuel Pérez Durán

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