Puede ser que el Paso Exprés ha sido la obra pública más famosa de Cuernavaca, pero no por bien hecha sino todo lo contrario. Ni la autopista Miguel Alemán, del viejo Distrito Federal a aquella Ciudad de la Eterna Primavera, fue tan mentada en la década de los cincuenta cuando era construida. El ex titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, cargará con el estigma de no sólo haber consentido, también celebrado y presumido este adefesio. Cinco meses tardaron los trabajos por la reparación del socavón que se abrió el 12 de julio de 2017 e hizo tristemente famosa a esta vialidad por engullir a dos personas con todo y coche, padre e hijo. Reabiertos en los días de hace un año los carriles laterales en el tramo Chipitlán-Polvorín, señalamos que los accidentes seguirían ocurriendo hasta que el Paso Mortal fuera modificado, pero que ello no sucedería sino hasta que Enrique Peña  Nieto y Gerardo Ruiz se fueran al basurero de la historia, donde ya están; que llegaran otro Presidente y otro jefe de la SCT para la lógica de eliminar los carriles centrales, separados con una sola barrera de contención y con espacio suficiente en ambos costados para los acotamientos que los “genios” al servicio de Ruiz olvidaron, así como accesos y entradas a la ciudad de tamaño amplio, y no los callejones súbitos que ponen en riesgo de alcances, volcaduras y choques a automovilistas y choferes. Está empezando a suceder ahora, retiradas las barreras centrales de lo que fuera el libramiento Cuernavaca, precisado el tramo de 7.5 kilómetros por el secretario de Obras Públicas, Fidel Giménez Valdés, cuya intervención para la corrección del Paso Express ha sido determinante. Graco le puso “Paso Tlahuica”, pero el nombre “no pegó”; porque desde el principio menudearon los accidentes vehiculares, el populacho lo bautizó como “Paso Mortal”, y este remoquete sí cuajó. Pero ya que, una vez reacondicionado, incluidos los desniveles que, combinados con los cafres que manejan veloces e imprudentes muy probablemente seguirá provocando accidentes, ¿cómo ponerle? ¿Qué tal el nombre de “Paso de la Impunidad”? Digo: porque hasta ahora impunes están Enrique Peña y Gerardo Ruiz… EN ninguna entidad donde los automóviles son sometidos a la verificación, digamos ecológica, el servicio es tan malo como en Morelos. Son los estados de México, Hidalgo, Tlaxcala, Morelos, Puebla y la Ciudad de México que conforman la Comisión Ambiental de la Megalópolis. Malo y caro, 500 pesos en números redondos contra 230 hace tres años, antes de que el contrato fuera monopolizado y ya sin la intervención de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), como sucedió por años. Adjudicado el contrato a una o dos empresas que para efectos del servicio vienen a ser lo mismo, los centros de verificación dejaron de ser de cuarenta y tantas empresas, lo cual desde el inicio de la asignación del contrato suscitó sospechas de corrupción que prevalecen no obstante el cambio de gobierno. Lo que continúa abundando son las quejas de automovilistas, porque, además de oneroso, el trámite es insoportablemente lento y elevado el porcentaje de vehículos que no pasan la prueba supuesta o en realidad anticontaminante. Y así hasta cuándo… DEL día de la elección a las tomas de posesión de los presidentes municipales, habrán pasado seis meses. Tiempo más que suficiente para que ahora mismo ya tengan listos sus planes de trabajo. En caso contrario les va a ganar la improvisación, y los siguientes serán tres años perdidos en el avance de la solución a los principales problemas de los 33 ayuntamientos, de seguridad y economía, en este orden.  Se supone que el primer día del año nuevo los cabildos deberán estar con el carro afinado para arrancar sus propuestas de campaña, en un objetivo obligadamente coordinado desde la perspectiva de las zonas metropolitanas, en el centro: Huitzilac, Cuernavaca, Temixco, Jiutepec, Zapata y Xochitepec; en la zona cañera: Jojutla, Zacatepec, Tlaltizapán y Tlaquiltenango, y en el oriente, básicamente Cuautla y Ayala. Pero solamente se supone. Otra cosa es la realidad. Hay una serie de fenómenos en los que los cabildos deben trabajar de manera conjunta. Desde ahora, hacer a un lado el hecho de que al interior de los municipios provienen de diferentes grupos políticas. Pues sí, ¿pero dónde están los liderazgos regionales capaces de coordinar a los alcaldes?.. (Me leen después).

 

Por: José Manuel Pérez Durán

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