De enero a abril de este año, el estado de Morelos sumó 301 asesinatos. Esto según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que hace sólo un mes reconoció un aumento de este delito. Los números lo demostraron. En 2018, al concluir la anterior administración se registraron 693 homicidios dolosos, contra 911 durante el primer año de la presente administración, es decir, un incremento de 218. De manera paralela, en 2021 el robo de vehículos subió un 10 por ciento. De acuerdo a la Oficina Coordinadora de Riesgos Asegurados (OCRA), tres de cada cuatro robos de automóviles fueron cometidos con violencia. Globalizado este delito, lo prueba el hecho de que vehículos robados en México fueron localizados en países remotos como Finlandia, Moscú, Alemania, Francia, Jordania y Georgia.

¿Ha servido realmente el mando coordinado de la Policía Estatal para prevenir y combatir otros y los delitos de homicidio doloso y robo de unidades automotores? La respuesta es no, y obvia la respuesta, nueve de cada diez morelenses a los que se les pregunte contestarán tajantemente no.

¿Qué es mejor para la seguridad de los habitantes? ¿Un solo mando para todo el estado o mandos individuales en cada municipio? La discusión y los argumentos son los mismos que en los inicios del sexenio pasado, cuando el modelo del dicho mando fue reeditado pero la seguridad no mejoró. En el arranque de 2022, los cambios de presidentes municipales resaltaron la encrucijada sobre si el mando único de las policías municipales es bueno o malo para la población. Cuestionaron: ¿qué es mejor para la seguridad de los habitantes? ¿Un solo mando para todo el estado o mandos individuales en cada municipio? Hoy, la discusión es la misma, e igual en ambos sexenios la imposición del mando unificado so pretexto de la seguridad que no mejora sino empeora.

Tres años y medio atrás, otros y los entonces alcaldes de Cuernavaca y Yautepec, Antonio Villalobos Adán y Agustín Alonso Gutiérrez, se pronunciaron en contra de la continuidad de solamente un mando en la Policía Estatal. Pusieron en tela de duda la utilidad del mando concentrado en una sola persona, y externaron dudas sobre la capacidad del comisionado de seguridad estatal, José Antonio Ortiz Guarneros, cuya destitución fue en vano solicitada por abogados litigantes luego del asesinato del licenciado en derecho Daniel Benítez Callado, en Temixco.

En febrero anterior, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Antonio Sánchez Purón, pretendió “quedar bien” con el Gobierno del Estado. Dijo que a la iniciativa privada “le preocupa” el rechazo de la mayoría de los municipios a firmar el convenio de Mando Coordinado de la Policía Morelos. La declaración de Sánchez fue tan irrelevante, como nula es en términos reales la representatividad social del membrete CCE. Por esos días, el propio comisionado Ortiz había informado que solamente tres de los 36 gobiernos municipales habían firmado el convenio de coordinación, entre estos Temixco.

El hecho es que hoy como en el sexenio pasado a lo largo y lo ancho de Morelos sigue galopando la inseguridad; que el caballo desbocado del mando (des) coordinado relincha fracasado en pueblos, ciudades, caminos y llanos… (Me leen después).

Por: José Manuel Pérez Durán / jmperezduran@hotmail.com 


Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.


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