La paciente en estado terminal Marissa English, de 25 años, tenía entradas para el concierto de Keith Urban en Toledo, Ohio.  Sus enfermeras sabían que no iba a poder ir, y empezaron a buscar la forma de ponerse en contacto con el famoso cantante a través de las redes sociales.

"Ya hemos tratado de llamar su atención, pero ahora más que nunca necesitamos que vea esto", decía un mensaje publicado el miércoles 17 de octubre por Sara Coy, enfermera del Hospital Infantil Mercy, de Toledo, en cuyo hospicio atienden a Marissa.

"Usted tiene un concierto mañana en Toledo, y cerca [del Centro Huntington] está el Hospital Infantil Mercy, donde su fan # 1 está muy enferma y NECESITA verlo", escribió Coy.

Querían que él le hablara a Marissa, al menos vía internet. Que le dijera algo, cualquier cosa. La búsqueda se convirtió en una verdadera campaña, con etiquetas como #bringkeithtoMHC (#traerakeithalMHC), #childrensmiraclenetwork(#redmilagrosdelhospital), #keithurban y #loveyourgirl.

Keith Urban lo hizo: poco antes de irse al concierto, fue a verla al hospital y le cantó una serenata.

La escena es tan conmovedora que mientras Urban canta junto a la cama de Marissa, las personas presentes no pueden dejar de llorar.

Después, en el Huntington Center, lo dijo: "Acabo de visitar a la que realmente creo que es mi fan número uno, una hermosa muchacha que se llama Marissa, y su familia está aquí, y también algunas de sus enfermeras de cuidados intensivos".

le dedicó el concierto a su nueva amiga.

Los médicos dicen que a Marissa le queda menos de un año de vida.  Creen también que es un milagro que haya llegado a su edad con la cantidad de problemas que tuvo al nacer, entre ellos parálisis cerebral, hidrocefalia, un quiste inoperable en el cerebro y escoliosis severa.

Keith Urban es su cantante preferido, y la familia la ha llevado a dos de sus conciertos.  De hecho, según le contó la madre, Marlise Matthews, al Canal 11 WTOL de Ohio, Marissa tiene souvenirs de esas ocasiones, entre ellos una camiseta que le han puesto en una almohada, y que ella la abraza y besa diciendo: "El señor atractivo".

"Ella tiene fascinación con Keith, y le encanta verlo en televisión y escuchar su música", le dijo a WTOL Jackie Codding, otra de las enfermeras que atienden a Marissa. "Creo que verlo personalmente representaría el mundo para ella".

En el que parece haber sido el mensaje definitivo para convencer a Urban de la necesidad del encuentro, la enfermera Coy escribía:

"Nuestra niña realmente lo NECESITA. Treinta minutos de su tiempo para encontrarse con ella y abrazarla bastarán para completar la vida de ella. Todo en ella tiene que ver con USTED! Lo representaría todo para ella y para su familia, y para el equipo del Hospital Mercy que ha estado a cargo de ella durante años y que la adora!  !POR FAVOR, encuentre la manera de hacer que esto ocurra!  Y para todos los que están leyendo esto: !POR FAVOR, COMPÁRTANLO!"

"Si yo pudiera hacerle un regalo en la vida [a Melissa], sería traerlo a él", le dijo la madre al Canal 11. "Ella lo adora".

La noche del concierto el pasado jueves 18, Marissa tuvo los audífonos puestos.  Pero ya su amigo le había cantado allí, tomados de la mano, en su cuarto del hospital.