El Plan Estatal de Desarrollo 2019-2024 (PED) del Estado de Morelos, es el documento que define el rumbo que el gobierno pretende darle al Estado. Parte de un diagnóstico bien realizado y metodológicamente cumple con el rigor que demanda este tipo de herramienta de la Administración Pública. En él se encuentran establecidas la prioridades y señala las políticas públicas que deben implementarse para gobernar con eficacia.
La crisis de salud que estamos viviendo obliga a actualizar el diagnóstico situacional, y por ende el PED. La realidad social, económica y política ha cambiado. El PIB en el país cayó a -8.5 %. Es un indicador que muestra la salud de la economía. Significa menor producción de bienes y servicios. Menos inversión y pérdida de empleos. Situación que se agrava en Morelos, pues de por si más del 50% de la población en el Estado tiene ingresos de dos salarios mínimos.
La crisis obliga a tomar medidas para corregir el rumbo. El plan de ruta tiene que ser modificado. El gobierno del Estado ha tomado 65 medidas para hacer frente a la emergencia del COVID-19, publicadas como “criterios y medidas en relación al COVID” el 30 de noviembre del 2020 en el Periódico Oficial Tierra y Libertad. Las medidas están destinadas principalmente a las precauciones y limitaciones que deben tomar las dependencias gubernamentales, señalando aquellas que se consideran esenciales y limitando la actividad del resto.

Se puede observar que en esos criterios y medidas, 6 están dirigidas para apoyar la economía de empresarios. Tres son de carácter fiscal y dos suspenden algunas multas por rezagos. Algo es algo. En este listado no aparecen los créditos blandos que se han otorgado para apoyar a las empresas, que aunque limitados, están dirigidos a paliar el efecto de la pandemia en el empleo.
La creación del “Consejo de Reactivación Económica del Estado de Morelos” muestra voluntad política para dirigir o más bien redirigir las acciones para hacer frente a la crisis económica. Sin embargo no encontré información oficial ni en medios de comunicación sobre acciones promovidas por dicho Consejo.
El tiempo apremia. La pobreza de los morelenses crece y lastima. Encontrar el camino del crecimiento es el reto. No va a llegar solo. Las medidas mostradas son demasiado limitadas para el tamaño de la crisis.
En el 2003 en Nuevo México, EUA, se elaboró una estrategia para activar su economía. Nuevo México tiene una población similar a la de Morelos. Poco más de dos millones de habitantes. La mitad son hispanos y casi la cuarta parte indios nativos de norteamérica. Su per cápita es de más de 52 mil dólares anuales. El de los morelenses es de poco más de 8 mil dólares.

Una de las políticas públicas que les dio grandes resultados fue el apoyo por parte del gobierno estatal a la industria fílmica. Del 2003 al 2008 se realizaron 85 proyectos fílmicos y de televisión que dejaron a la economía local más 1200 millones de dólares. (Lo mismo que el presupuesto de un año del gobierno de Morelos). EL impacto en el empleo de una película es muy importante. El gobierno financiaba gran parte de la producción. Les daba todo tipo de facilidades. Se apoyó la investigación y el desarrollo de pequeñas empresas y se les otorgaban estímulos fiscales. A su vez, los productores y el equipo de actores y filmación producían una derrama económica en el Estado. El Gobernador Bill Richardson se reeligió para un segundo periodo con las dos terceras partes del electorado. Es un ejemplo de que buenas políticas públicas tienen su efecto positivo en la economía y en la política.

Guardadas las diferencias entre Morelos y Nuevo México, utilizar una sola acción de un gobierno como ejemplo, nos sirve para mostrar que sí es posible realizar acciones que tengan impacto a corto, mediano y largo plazo. El Consejo de Reactivación Económica de Morelos está integrado principalmente por las dependencias del gobierno del Estado y presidido por el gobernador. Tiene 3 representantes de la sociedad civil. Está bien, pero parece insuficiente, pues si algo deja en claro la crisis de salud y económica, es que el gobierno en todos sus niveles no puede hacer frente solo a tan complejo desafío.
Las políticas públicas que demanda el momento tienen que incluir a más de la sociedad civil para pensar cómo atraer inversión nacional y del exterior; generar proyectos innovadores, y crear e impulsar tecnologías prácticas y de avanzada; las instituciones financieras podrían aportar los recursos en tiempo y a bajo costo a las pequeñas y medianas empresas; los gobiernos municipales y el estatal darían certeza a la inversión. El objetivo debe ser muy claro para todos: Crear empleos mejor remunerados y reducir el nivel de informalidad. No se debe olvidar que el empleo informal representa más del 60% del empleo en Morelos. El PED 2019-2024, ya define las bases para el actuar, pero se le tiene que replantear para imprimir sentido de emergencia y canalizar todos los esfuerzos de los morelenses en la ruta correcta.

Por:  Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com