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Cuernavaca, MORELOS.- Si los gastos del regreso a clases te salieron de control y te ves en la necesidad de empeñar tus pertenencias, te damos seis recomendaciones básicas.
Es importante que evalúes tu capacidad real de recuperación de la prenda y el valor que ésta tiene para ti y tu familia. Incluso, en algunos casos puedes empeñar autos, pero si no lo recuperas a tiempo, la pérdida patrimonial puede ser considerable.
Otros productos que puedes empeñar: alhajas y relojes, muebles, electrodomésticos, monedas, computadoras, plumas finas, herramientas, motocicletas,
entre otros.

¿Vender o empeñar?
Si encuentras que en venta te darán mucho más dinero que por el empeño, analiza con base en tu necesidad de efectivo y tu capacidad de pago, si te conviene deshacerte de la prenda o si vale la pena dejar de recibir una suma mayor (por vender) en aras de la posibilidad de recuperar el bien más tarde, en la casa de empeño.

Compara al menos tres casas de empeño
Ante la necesidad de disponer de efectivo inmediato, lo que menos te importa es la tasa de interés que puedan cobrarte, pero ¡ten calma! date el tiempo para comparar y elegir la que te dé más liquidez por tus prendas a un menor costo.

Analiza la tasa de interés anualizada.
Algunas casas de empeño para confundirte (o no asustarte) suelen manejar tasas de interés mensual. Es menos impactante ver una tasa de interés mensual de 10% que una anual de 120% y esto por mencionar una de las más accesibles.

Consulta qué porcentaje es del avalúo.
El valor del bien a empeñar determinado por expertos de la casa de empeño que te prestan. Éste varía entre 25% y 45%, aunque algunas casas de empeño manejan hasta un 85%. Compara entre varios establecimientos, pues algunos valuarán con un importe más bajo tus prendas y otros más arriba. Las diferencias pueden ser significativas.

Pregunta sobre la demasía.
Es la cantidad que te puede dar la casa de empeño en caso de que no logres recuperar tu prenda empeñada. Pregunta a cuántos refrendos (renovaciones del contrato) tienes derecho y la extensión del plazo establecido en el contrato para recuperar tus pertenencias.

Compara el Costo Anual Total (CAT).
Al igual que ocurre  con otros créditos, los préstamos de las casas de empeño tienen un CAT, un indicador que engloba todos los costos involucrados (tasa de interés, comisiones, avalúo, gastos de almacenaje, etcétera). Utiliza este indicador como un primer filtro para hacer tu elección.

A) Las empresas privadas mercantiles que pueden o no estar registradas ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), instancia que vigila su actividad y quien autoriza los términos del contrato de adhesión con el que realizan sus operaciones con los pignorantes (personas que recurren a este tipo de préstamos), lo que te protege de cláusulas abusivas. Para saber si una casa de empeño tiene sus contratos de adhesión registrados ante la Profeco consulta www.burocomercial.gob.mx

B) Las Instituciones de Asistencia Privada (IAP), que no tienen fines de lucro. Ejemplos de IAPs son el Nacional Monte de Piedad, Montepío Luz Saviñón y la Fundación Rafael Dondé.

Las diferencias entre unas y otras se resume en dos aspectos. Uno, el costo del dinero, pues mientras el CAT promedio de las casas de empeño privadas se ubica en más de 250%; en el caso de las IAP es de 120%, según datos de la Profeco.

Por otra parte, las casas de empeño privadas te cobran intereses de acuerdo a los días que permanezca tu prenda bajo su custodia, mientras que las IAP los cobran por meses. Por ejemplo, si llevas a empeñar un reloj el 5 de septiembre y lo recuperas el 4 de octubre, deberás pagar los intereses correspondientes a dos meses, no de un mes como sería con una casa de empeño privada.

Por: DDM REDACCiÓN
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