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Munich.- El español Fernando Torres terminó el partido en casa del Munich con sentimientos encontrados, pues llega a su primera final de Champions, pero reconoce pesar por haber fallado el penal que pudo enfriar la eliminatoria en minutos finales. 
“Fue un asedio constante el primer tiempo, en el segundo no teníamos nada que perder, teníamos que tener piernas y logramos el gol con Griezmann”, dijo.
Sobre el fallo del penal aseguró que “hubiera sido terminar el partido, el Bayern ya no habría tenido opciones”. 
Y ahora no importa quién sea el rival en la final.
“Hemos jugado contra los mejores de Europa y ahora falta el partido más importante, la posibilidad de hacer historia. Madrid o City será el rival en la final: No me importa cuál sea”, añadió.

Por: Ddm Staff