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No todo lo que uno se topa en la profundidad de un lago es basura. Matilda Jones, de 7 años de edad, se encontró una espada de verdad que mide un poco más que ella.

¿Lo más curioso del asunto? Se trata de Dozmary, el pequeño lago donde el Rey Arturo perdió su espada, Excalibur.

Cuenta la leyenda que Arturo de Bretaña, cuando ya estaba por cruzar el umbral de la muerte tras ser herido en la batalla de Camlann, regresó a Dozmary para devolver su Excalibur al mismo lugar donde la halló, de la mano de la Dama del Lago.

Fue su fiel acompañante, Sir Bedevere, quien se encargó de arrojar la espada al agua, donde fue recibida por la sacerdotisa de Ávalon.

Hoy el lago de Dozmary se encuentra en Bodmin Moor, Cornualles, a dónde la familia Jones fue a pasar el día. Momentos antes del descubrimiento, el padre de Matilda le había contado el cuento sobre la muerte del Rey Arturo.

Era un día caluroso, así que Matilda y su hermana se echaron un chapuzón. El agua apenas le llegaba a la cintura cuando la niña se topó con lo que parecía ser el acero legendario.