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Cuernavaca, Morelos.- Es casi de noche sobre la bella Cuernavaca; en la penumbra, de pronto se advierte una gran sombra volando y en su trayectoria pasa a unos metros sobre mi cabeza, volteo hacia arriba para ver de qué se trata. 

Al mirar bien descubro una sombra que vuela en forma de zig zag, eso me sorprende y trato de seguirla con la vista pero es más rápida que yo; sin embargo, logro distinguir esa silueta y me asombra mucho ver a un enorme murciélago en plena ciudad.

El encuentro con esta criatura de la noche debería ser aterrador, ¡pero no es así!, ya que después de tener contacto con el biólogo e investigador Rodrigo Vargas Yáñez, experto en murciélagos, pues los ha estudiado por más de 30 años y por ello, amigos y familiares lo llaman ‘Batman morelense’.

Eso significa que la mitad de su prolífica vida como investigador, los ha dedicado a obsevar y documentar el comportamiento en su hábitat natural de estos importantes seres vivos que juegan un importante rol en el ecosistema natural del planeta.

Él es también maestro de biología en un centro de bachillerato tecnológico e industriales, ubicado en Tejalpa, Rodrigo Vargas, comenta que los murciélagos se han ganado una errónea reputación, “pues los vinculan con animales portadores del mal, de las tinieblas y seres malignos, lo cual es pura superstición y  falacias”.

Los murciélagos sólo son animales que su característica de vida es de costumbres nocturnas y viven en cuevas, haciendas, museos, cines, sótanos, algunas iglesias y otras zonas despobladas.

Y el hecho de que los murciélagos sólo salgan de noche se debe a una explicación científica, pues está comprobado que al exponerse a los rayos solares, estos les quemarían las membranas de sus alas, ya que son extremadamente delgadas, poco más que la hoja de papel, y su forma de volar por la noche en zig-zag es por ‘ecolocación’ que producen a través de un peculiar chillido individual. 

En el estado de Morelos tenemos la mitad de todas las subespecies de estos importantes animales, afirma el maestro, quien ya ha sido mordido en tres ocasiones diferentes por los murciélagos, y jamás ha tenido consecuencias.

Junto con sus alumnos, ha visitado las cavernas donde viven los murciélagos y sabe las costumbres de  los animales que están investigando.

Por: LUIS FLORES
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