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Cuernavaca.- Motivado y orgulloso por ser el único morelense en ganar medalla de oro en la Olimpiada Nacional 2016, Miguel Lavielle asegura que este es el inicio de una carrera prometedora en las luchas asociadas.

Con 13 años de edad, Miguel logró librar sus cuatro combates para colgarse la presea, con lo que ve coronado todo su esfuerzo en dicha disciplina.

Miguel platicó con Diario de Morelos en donde aseguró que hace cinco años no practicaba ningún deporte, pero por azares del destino se convirtió en un referente de las luchas.

“A mí no me gustaba, prefería estar en mi casa pero pasó el tiempo y me empezó a gustar.

“Me empezaron a llevar a competir y había veces en las que perdía y otras ganaba, hasta que vi que esto en verdad me gustaba y ahora busco construir una carrera exitosa en luchas asociadas”, aseguró. 

Durante la justa deportiva, Miguel recordó que sí sintió presión y nerviosismo, debido a que sus entrenadores le manifestaron su plena confianza en que lograría la medalla de oro, algo que, después de una complicada competencia, lo logró.

Además, el luchador morelense ya piensa a futuro, esperando mezclar su escuela con el deporte y que esto le permita realizar ambas actividades.

“Quiero ser doctor y acabar mi carrera, y creo que siendo deportista se facilita, si ven que eres bueno en el deporte, cualquier universidad te quiere tener”, subrayó Miguel. 

El apunte

Primeros problemas

A su corta edad, Miguel Lavielle ya sabe lo que es tener que lidiar con las autoridades deportivas de nuestro país, sin embargo, el desenlace para el morelense tuvo un final feliz.

“Hice unas pruebas en el CNAR, mi entrenadora habló con el presidente de la Federación y dijo que sí nos metía, pero teníamos que ganar medalla, la que sea. Logré una plata, pero dijo que oro y ahora que la gané dijo que necesito estar más grande.

“Pero al final hicimos que cumpliera su palabra”, se refirió sobre su concentración en el Centro Nacional de Alto Rendimiento.

Finalmente, Miguel habló sobre la relación que lleva con su padre, quien también es su entrenador “Deportivamente es muy bueno, me exige mucho”.

 

Por: Diego García Cruz
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