compartir en:

Marcelino, de 92 años, con domicilio en la calle Cerrada del Niño Artillero, del barrio de San José, en Tepoztlán, murió al caer a una barranca de más de siete metros de profundidad tras acercarse a la orilla y perder el equilibrio, cuando se encontraba en su casa arreglando algunas cosas  en su terreno que colinda con el precipicio.