Un interno del penal de Atlacholoaya, en Xochitepec, de nombre Celso Ubaldo, de 60 años, el cual desde hace algunos meses tenía varios padecimientos de salud, entre ellos insuficiencia hepática, quien había sido acusado de pertenecer a una banda de secuestradores, además de contar con antecedentes penales por los delitos de violación y robo, murió tras sufrir un infarto cuando se encontraba al interior de su celda, por lo que peritos del Semefo tomaron conocimiento y ordenaron el levantamiento del cadáver.