Cuernavaca.- El futbol morelense está de luto, tras el sensible fallecimiento de José Luis Altamirano del Monte, mejor conocido como ‘Cabiño’.
Vivió en el Barrio de Gualupita, en el corazón de Cuernavaca. Fue un buen futbolista y exigente entrenador.
Los que tuvieron el privilegio de verlo jugar allá por los años 80 y 90, cuentan que ‘Cabiño’ era un verdadero crack, con una enviadiable potencia en sus piernas.
Desde los 9 años se iba de pinta para jugar futbol en el Parque Revolución, y se formó en el campo ‘El Miraval’, conocido como ‘La Lija’.
Destacaba por su fortísimo toque de balón, potencia de disparo, poner buenos pases, meter goles desde media cancha y por correr con el balón por toda la banda.
Amigos y ex alumnos lo describieron “duro como entrenador, pero buen amigo”.
Entrenó a los jugadores de la categoría juvenil del Independencia de Cuernavaca y a las fuerzas básicas del extinto Colibríes de Morelos (con quien jugó la Copa Morelos), por mencionar a algunos.
También participó en los equipos: Valladolid, Pradera, Zacatepec, Galeana, CTU, Galicia de Primera A, Plan de Ayala de la Liga Veteranos, Coyotes de la Liga San Crispín, Leandro Valle, entre otros.
Siempre llegaba a los partidos con su Datsun color azul y su peculiar música a todo volumen.
Durante los últimos años ya no jugó, pero solía poner sabor en las tribunas, sobre todo en Copa Morelos en El Miraval y Centenario, con su característica escandalosa voz.
Nació el 26 de agosto de 1960 y falleció el 3 de febrero de 2018, a los 57 años. Le sobreviven 3 hijos: Verónica, Pepe y Diego, así como 4 nietos.
Su esposa, Verónica Díaz Salazar murió en agosto de 2015, algo que le afectó emocionalmente demasiado.
Fue hijo de María de Jesús del Monte Ávila y Roberto Altamirano Dorantes, alias “El Chueco”.
Reporteros, fotógrafos y staff de Diario de Morelos lamentan el fallecimiento del querido ‘Cabiño’ (qepd).

Por Santiago Beltrán

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