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Cuernavaca, MORELOS.- Ni los más de 35 grados centígrados que se sentían al interior del salón de un hotel ubicado al norte de Cuernavaca, ni los empujones de los cientos de asistentes impidió que la clase política priista se tomara la foto con su dirigente Enrique Ochoa Reza.
Ayer, desde las 10:00 horas, militantes priistas, procedentes de varios municipios, llegaron al salón Alhambra del hotel Villa Bejar. Ahí, al viejo “estilo priista” dieron la bienvenida al presidente del CEN.
No todos los priistas pudieron ingresar, el sitio fue insuficiente. Algunos entraron a la fuerza bajo el argumento de que “no acudieron desde lejos para quedarse afuera”.
Adentro, el calor humano aumentaba a cada momento. La banda de viento y chinelos animaron a los priistas que por casi dos horas esperaron a su dirigente nacional quien, como candidato en campaña, se tomó tiempo para recorrer las filas para saludar y tomarse la foto.
Mientras que la clase política lo esperó al frente para saludarlo y, porqué no, tomarse una ‘selfie’.
Pero la falta de coordinación y el querer estar cerca del líder priista provocó la molestia e incomodidad de los escoltas, quienes arremetieron contra toda persona que se acercaba a él.
Entre porra y porra, fotos y discursos Enrique Ochoa afirmó que las derrotas electorales del PRI son producto de la falta de unidad política, lo cual ha sido una constante previo al proceso electoral.
Y aunque no tuvo el tiempo de reunirse “en privado” con la clase política priista, aseguró, ante las cámaras y grabadoras, que las puertas de sus oficinas en la Ciudad de México están abiertas.
Al término, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, “huyó” del lugar, tratando de evadir a los medios de comunicación, pero al final, ya en la calle, en plena venida Domingo Diez, se sintió obligado a descender de su camioneta para ofrecer una entrevista de las conocidas como “banquetera”.

Sin verlo. Muchos militantes y asistentes se quedaron afuera; algunos entraron a la fuerza, pero al final un gran número se quedó sin poder ver a su líder.

Por: Marcela García / [email protected]