Cuernavaca, MORELOS.- A la  par de los avances tecnológicos, la delincuencia cibernética genera diferentes formas de operar, por lo que pequeñas variaciones pueden provocar que los ilícitos tengan mayor movilidad que incluso el Derecho o la sociedad, lo cual ocasiona que su detección sea más compleja.

Al ingresar a la red, el usuario está expuesto a diversas circunstancias o modalidades típicas que pueden ser previsibles por la ley para salvaguardar el bien o advertir “el no hacer” a quienes quieren disminuir la seguridad o dañar un bien jurídico, expuso José Antonio Álvarez León, profesor de carrera adscrito al área de Posgrado en Derecho y Política Criminal de la FES Acatlán de la UNAM.

“La normatividad digital nos plantea que estar en riesgo es la posibilidad de que los bienes tutelados puedan ser vulnerados de forma exponencial respecto a la protección que se brinda. Los riesgos también se relacionan con las formas de actuar de las personas ya sea por ignorancia, falta de pericia, exceso de confianza o descuido, vulneran su identidad e información digital. Así se ubican las personas en estado de vulnerabilidad”, aclaró.

Respecto al estudio que realizan en la FES Acatlán en materia de movilidad de delito en redes, el universitario destacó que se refiere a la etiología delictiva, su crecimiento y desarrollo, y la multiplicación de las circunstancias para su realización en el espacio digital; en función de las medidas preventivas todo lo van “alcanzando”, es decir, el delito se modifica cuando las formas de control legal detectan los caminos para su realización. 

Advierte. Cuando hay eficiente  control preventivo o de combate al delito digital, la conducta delictiva cambia de modalidad.

Por: Redacción Ddm / local@diariodemorelos.com