Se ha dado a conocer el caso de Rolando Ortiz de 37 años, un mexicano que le cortó la garganta a su pequeño hijo de dos años porque no lo dejaba conciliar el sueño.

Los hechos ocurrieron en Chicago, el pasado 21 de febrero, cuando Ortiz salió de su trabajo en una fábrica y volvió a su hogar, donde no había nadie que pudiera cuidar al niño.

Se informó que la esposa del agresor se encontraba trabajando en la misma fábrica y sus dos hijos mayores estaban en la escuela.

Aquel día el menor estaba muy inquieto y no podía dormir, por lo que se levantó de la cama y comenzó a correr, motivo por el que su padre lo arrastró a la cocina, tomándolo fuertemente de los brazos para evitar que se moviera, así lo informó Jamie Santini, la fiscal estatal asistente.

Ya en la cocina, el sujeto se arrodilló sobre el menor y con un cuchillo le cortó la garganta.

La herida fue tan profunda que prácticamente decapitó a su víctima.

Tras el crimen, el mexicano limpió toda la sangre y metió el cuerpo en una bolsa de basura.

Después, llamó a su cuñada y le confesó lo que había hecho.

Al oír el ruido de las sirenas, decidió escapar de su apartamento, pero pocas horas después, las autoridades lograron atraparlo en Kankakee.

Supuestamente, pretendía huir a México, además luego de darse cuenta de lo que había hecho, intentó cortarse las muñecas.

Ahora Ortiz fue acusado de asesinato en primer grado ahora que confesó que es culpable del asesinato de su hijo.

Trump contra migrantes

Este no es el primer caso de crímenes cometidos por migrantes, e incluso, Trump utiliza estos casos para argumentar en favor de la construcción del muro fronterizo.

Tal es el caso de inmigrante indocumentado José Inés García Zárate, acusado de la muerte de la estadounidense Katherine Steinle, y que fue considerado como una muerte accidental.