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Los mexicanos son más propensos por sus condiciones sociales y de salud a desarrollar demencia, padecimiento que deteriora la memoria, el intelecto y el comportamiento, alertó la psiquiatra del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN), Mariana Longoria Ibarrola.

En una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la especialista explicó que a pesar de que es un padecimiento que va en aumento en la población mundial, el diagnóstico en México es tardío.

La doctora mencionó que de acuerdo a diversos estudios la demencia se presenta con más frecuencia en los países con baja escolaridad o con tendencia a desarrollar en su población diabetes, hipertensión y otras enfermedades crónico degenerativas.

“La demencia se presenta en la mayoría de los casos en adultos mayores y la tendencia en México indica que en un futuro habrá un aumento en la población de ese sector y, por lo tanto, habrá también un aumento de pacientes con demencia”, señaló.

Entre los comportamientos comunes de la demencia en una persona están cuando no puede recordar cosas, olvida sucesos que acaban de pasar, tiene problemas para orientarse, le cuesta trabajo sostener una conversación porque olvida de qué está hablando, entre otros.

La especialista indicó que las demencias en una persona tienen un problema cognitivo, síntomas neuro-psiquiátricos y también síntomas funcionales.

La demencia de divide en tres etapas: la inicial, donde los síntomas son casi imperceptibles; una etapa intermedia, donde la persona requiere supervisión y una etapa avanzada grave, donde los pacientes tienen tanto deterioro que dependen por completo de otra persona.

Longoria Ibarrola comentó que en México existe un problema de falta de diagnóstico de la demencia porque la gente no se quiere meter con las enfermedades mentales.

Otro problema, dijo, es que sobre este padecimiento se generan infradiagnósticos, pues se asume que por la edad es normal que el adulto mayor tenga problemas, por ejemplo, de la memoria, lo que provoca que una persona no se diagnostique a tiempo.

La psiquiatra señaló que en México existen diversos especialistas como internistas, geriatras, psiquiatras y neurólogos, pero hay pocos expertos que se dediquen solo al estudio de las demencias en las personas.

“La mayoría de los programas sociales y de salud están enfocados en otras cosas, como las infecciones, enfermedades crónico degenerativas o la población infantil”, indicó Longoria Ibarrola.

“Y aunque existen iniciativas para los adultos mayores, todavía tenemos faltantes en la infraestructura que se necesita para tratar una enfermedad como la demencia, que está creciendo tan rápido”, agregó.

Ante este panorama, la psiquiatra subrayó que es importante concienciar a la gente, no solo en la detección oportuna de este padecimiento, sino también en la educación en los familiares de quienes ya la padecen.

“En muchas ocasiones un paciente con demencia determina la calidad de vida de toda una familia e incluso de la comunidad, porque en ocasiones llegan a salirse de sus casas y se pierden, generan pleitos con sus vecinos o tienen dificultades en el trabajo”, dijo la especialista.

“Por eso es tan importante la concienciación sobre esta problemática en todos los niveles”, añadió.