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En promedio, los mexicanos consumen 10.8 kilos de frijoles al año, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

En el marco del Año Internacional de las Legumbres “Semillas nutritivas para un futuro sostenible” declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se recalcó la importancia de este alimento en el país.

De acuerdo con un comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) el nombre científico de la especie de frijol de mayor consumo en México es Phaseolus vulgaris y mantiene de 50 a 70 variedades distribuidas en el país.

El coordinador del Programa Universitario de Investigación en Alimentos, Carlos Labastida Villegas, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo que los productos de la milpa proveen fibra, carbohidratos y proteínas.

“La unión del maíz con el frijol, la calabaza y el quelite que se obtienen de la milpa hacen que las proteínas totales que ingiere la gente estén equilibradas”, explicó.

Indicó que el frijol es un grano nutritivo que contiene proteínas, aminoácidos, fibra, grasa, minerales (calcio y hierro) y vitaminas del complejo B como niacina, riboflavina, ácido fólico y tiamina.

El comunicado resalta los datos de la Sagarpa, al señalar que la producción nacional del frijol en 2015 fue de casi 970 mil toneladas, mientras que los principales estados productores fueron Zacatecas, Durango y Sinaloa.

Sin embargo, la producción es insuficiente para el consumo interno, pues de enero a enero a agosto de 2016 se importaron 134 mil toneladas, informó la Sagarpa.

En el mundo, el primer productor del grano es Myanmar, seguido por India, Brasil, Tanzania, Estados Unidos, China y México. En conjunto, los siete países aportan 64.8 por ciento de la oferta global del grano, de acuerdo con el mismo documento.