compartir en:

CUERNAVACA, MORELOS.- “En mi familia nadie se dedica a esto, solo aprendí y con el paso del tiempo fui perfeccionando mi técnica hasta lograr la elaboración de piezas que son reconocidas en todo el país”, relató Marco Antonio Miranda Razo, quien se inició en la cerería tradicional en su natal Salamanca, Guanajuato.
Su admiración y gusto por este tipo de artesanías lo llevó a que desde hace 34 años se dedicara a la elaboración de piezas de cera, convirtiéndose en un maestro cerero, de los pocos que existen en el país.
Al termino del IV Encuentro Nacional de Cerería Tradicional, Marco Antonio Miranda agradeció al Estado de Morelos el interés y apoyo que brindan para preservar este tipo de artesanías que con el paso de los años se ha ido perdiendo.
Mencionó que es la primera ocasión que acude a este encuentro al que consideró como “una gran puerta de oportunidades para los artesanos del país, ya que en el evento se logra compartir experiencias y técnicas para enriquecimientos de todos”.
Asimismo, contó que en su pueblo natal es común elaborar las piezas de un nacimiento con cera de abeja lo cual le llamaba la atención desde pequeño, la inquietud por aprender a elaborar su propio nacimiento lo involucró en esta actividad que en poco tiempo hizo suya.

Artesano. Marco Antonio Miranda Razo tiene 34 años dedicado a la cerería tradicional, desde que inició en su natal Salamanca, Guanajuato.

"En mi familia nadie se dedica a esto, solo aprendí y con el paso del tiempo fui perfeccionando mi técnica hasta lograr la elaboración de piezas que son reconocidas en todo el país.” Marco Antonio Miranda Razo, artesano de cerería.

Por: Marcela García / [email protected]