Para salvar su vida, un médico le succionó casi un litro de orina de la vejiga a un pasajero en pleno vuelo.
Durante un vuelo de Guangzhou a Nueva York, un adulto mayor presentó problemas para orinar. Cuando la tripulación notó que transpiraba y se sentía mal, buscaron a un doctor entre los pasajeros.

Así dieron con Zhang Hong, un cirujano cardiovascular, y con el doctor Xiao Zhanxiang, quienes acostaron al anciano para examinarlo en la parte trasera del avión, donde las azafatas ya habían colocado varias mantas.

Al notar que la vejiga del paciente tenía cerca de un litro de orina que no podía expulsar, Hong improvisó y con popotes, cinta adhesiva, aguja de jeringa y el tubo de una máscara de oxígeno, hizo un catéter.

Sin embargo, al notar que la aguja era muy fina para extraer la orina, decidió usar su propia boca para succionar 800 ml de líquido en un período de 37 minutos.

El abdomen del paciente estaba hinchado, no podía quedarse quieto, sudaba mucho y se encontraba en estado de shock. Podría haber sido un riesgo para él si no lo atendíamos con urgencia.

(…) Cuando vi que el hombre apenas podía soportar el dolor, mi único pensamiento fue cómo sacar la orina de su vejiga

(…) Su familia dijo que tenía antecedentes de agrandamiento de la próstata, por lo que sospechamos que esto estaba causando retención urinaria”.

Luego de este procedimiento, el paciente permaneció recostado media hora para recuperarse. En cuanto el avión de China Southern Airlines aterrizó fue llevado al hospital para que siguiera su tratamiento.