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México "no abrirá la caja arancelaria", ni tampoco negociará nada en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que implique un retroceso para la economía y el bienestar general del país, aseguró el director general para América del Norte de la Secretaría de Economía (SE), Salvador Behar Lavalle.

Luego de que este lunes se espera que el gobierno de Estados Unidos presente a su Congreso los objetivos que pretende con la renegociación del acuerdo comercial, el funcionario mexicano expuso que "México no va a aceptar nada para ir a la baja o tener un comercio administrado".

Cualquier negociación del TLCAN tendrá efectos en la economía de México "y lo que queremos es tener un impacto positivo que nos lleve hacia la competitividad de la región a nivel mundial, como lo es hasta ahora. Es un acuerdo trilateral y así tiene que seguir", subrayó en entrevista.

Behar Lavalle destacó que la relación de México con Estados Unidos en materia comercial trasciende las administraciones y la muestra es que "no es la primera vez que el TLCAN se encuentra en la olla para ser hervido y usado como bandera política, y tampoco creo que sea la última".

Recordó que una vez que se haga público el contenido de la propuesta de la modernización del TLCAN, por parte de la oficina de la Presidencia de Estados Unidos y de acuerdo con los tiempos protocolarios, se esperaría que el próximo 16 de agosto inicien formalmente las pláticas de renegociación entre México, Canadá y Estados Unidos.

"Para el día 17 vamos a conocer lo que esperamos sean los objetivos de negociación y entenderemos qué tan lejos quiere llegar Estados Unidos y entonces calcularemos los tiempos de negociación, aunque México no tiene prisa, porque el tiempo no marca el ritmo de los trabajos, sino las instancias negociadoras", explicó.

Expuso que hasta el momento es difícil prever los temas que pondrá sobre la mesa de negociación el gobierno de Estados Unidos, sin embargo, recordó que el presidente Donald Trump ha manifestado su preocupación por dar incentivos a la industria de su país para evitar que instalen plantas en otras naciones, así como fomentar el empleo en favor de sus connacionales y resolver el tema del déficit comercial.

Sobre este último punto, el funcionario expuso que la parte negociadora de México ya dejó en claro que con base en las teorías económicas, el déficit comercial está ligado a la relación gasto-presupuesto y no a la relación de compra-venta de servicios y productos con otro país, como lo afirma Estados Unidos.

En este contexto, dijo que México considera la renegociación como prospectiva, en el sentido de que sea una profundización de la relación comercial con Estados Unidos y no de cierre de mercados.

Añadió que en el caso de México, actualmente se desarrolla el proceso de consulta entre los sectores productivos, académicos y de la sociedad en general respecto a lo que se debe presentar en la mesa de negociación, pero indicó que alrededor de los 190 comentarios que existen a la fecha son por parte del sector industrial, manufacturero, telecomunicaciones, laboral y agrícola.

 

 

Salvador Behar indicó que una vez que los comentarios relacionados al tema sean procesados, se darán a conocer públicamente.