Río de Janeiro.- María Guadalupe González se colgó plata en la marcha de los 20 kilómetros en Río 2016.
Bajo un fuerte sol, Lupita tuvo una salida fuerte y lideró la carrera codo con codo con la favorita, la china Liu Hong, quien se llevó el oro en el último suspiro.
“Se me fue en los últimos 50 metros, fueron dos segundos, me duele un poco, pero estoy consciente de que di todo. No traía más”, admitió tras la carrera la campeona panamericana y del mundo.
Liu logró doblegar en la última recta a Lupita y la aventajó en tan solo dos segundos, pero la mexicana firma de cualquier modo un estreno olímpico extraordinario.
No sólo por la plata, que le llega con apenas 3 años como atleta de élite, tras un infructuoso paso por el boxeo y la carrera rápida, sino por la capacidad de aguante entre por las 3 chinas.
“Fue muy complicado competir con las chinas, pero teníamos que sacar la casta por México e ir adelante. Si no lo intento me siento mal conmigo misma y no está padre”, explicó.
La mexicana, quien “soñaba con una medalla cuando veía los Juegos Olímpicos por televisión”, logró demostrar por qué tiene una mentalidad de acero, además de unas piernas que, con apenas una docena de carreras oficiales, son ya de plata.
“Las chinas son fuertes, trabajan como equipo, pero tienen lo mismo que yo: dos piernas, dos brazos y un corazón”, señaló en rueda de prensa.
Con 27 años, Lupita acepta que una lesión crónica en la rodilla no la ha dejado competir al 100 por ciento.
“No sé qué pasará mañana, traigo lesiones de tiempo que no me molestan sólo en competencias, sino todos los días. Tengo que hacer una valoración médica para saber si puedo seguir a este
nivel”, explicó.

"La mente puede hacer muchas cosas. Puedes hacer el mejor trabajo, pero si no tienes la mente de aguantar no sirve de nada. Hay que ser muy dura.” Lupita González, subcampeona

NTX