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Cuautla.- Los grandes vencedores son aquellos que aprenden de la derrota y los errores para convertirlos en triunfos, aciertos y gloria, titanes que se levantan con la tenacidad de un campeón.

Luis Avilés, con apenas 14 años, es la prueba viviente de que cuando la vida te pone adversidades, el apoyo de la familia y coaches es vital.

El morelenses fue medalla de plata en la reciente Olimpiada Nacional 2016 subiéndose al podio en la prueba de los 300 metros planos.

“Fui a mis primeros juegos en Tepic y después a Guadalajara con la intención de ser el mejor del país, pero desafortunadamente no se dio y no conseguí medalla, ahí mi mamá, al verme deprimido, me ayudó y motivó para seguir insistiendo, me dijo que los campeones no se dan por vencidos”, comenta el atleta.

La justa deportiva, que se desarrolló en Cuernavaca, fue la oportunidad perfecta para conseguir un logro importante en su carrera deportiva, “antes de la carrera estaba muy nervioso y ansioso, quería que ya empezará, después ya todo se dio, estuve a milésimas de ser oro y fue uno de los mejores momentos de mi vida”, señala el joven.

“En ese momento me acordé de todos los sacrificios que hice para llegar ahí, me sentí orgulloso de mi esfuerzo y de lo que hice, los sacrificios que mi familia, mi coach, Carlos Ortega, y yo hicimos”, señala.

Y es, precisamente, su entrenador quien ha sido parte fundamental en su desarrollo deportivo.

“Le estoy muy agradecido por todo lo que ha hecho por mí, por sus enseñanzas y apoyo”, señala con agradecimiento.

El panorama aún es largo y sabe lo que quiere lograr, “quiero seguir creciendo y desarrollándome, ser un orgullo y referente de mi estado y municipio, aunque el apoyo no haya sido el mejor no va a ser impedimento para en un futuro representar a México y Cuautla a nivel internacional”.

Luis, actualmente  está en el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento, en la Ciudad de México.

Por: Carlos López
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