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Esta semana WhatsApp ha anunciado el lanzamiento de una nueva versión del “estado público” de cada usuario que solo dura 24 horas. Se trata de un clon de lo que ya hacía Snapchat desde sus orígenes y al reciente Instagram Stories que, según un comunicado de la compañía de Mark Zuckerberg  “permite añadir imágenes y videos de una forma fácil y segura”.

Sin embargo, “tras haber realizado varios estudios del comportamiento de las personas en las redes sociales, la firma de antivirus Panda Security han detectado siete potenciales riesgos que todos los usuarios de esta nueva versión de WhatsApp Status deberían conocer”, señala Hervé Lambert, Retail Global Consumer Operations Manager de la compañía.

El estado es público por defecto, cuidado con lo que mandas 

Los cambios de estado son visibles para todos los contactos que hay en el teléfono. Por tanto, se puede compartir una información de ámbito privado con personas del trabajo, familiares o cualquier persona con la que no tenemos la confianza suficiente.

“Hay que tener en cuenta que no podemos contar ciertos detalles de nuestra vida privada a todos nuestros contactos, bien porque no nos interesa que lo sepan, bien porque, aunque los tengamos en nuestros contactos, no sabemos qué podrían hacer con esa información”, añade Hervé Lambert.

Cuidado con la información que compartes en tu estado 

El principal riesgo que entraña WhatsApp Status es el uso que le pueden dar los menores a esta red social. Si no hay una supervisión continua de lo que hacen los niños con sus móviles, caben muchas posibilidades de que publiquen en su estado alguna foto o video con imágenes comprometidas.

“En el mejor de los casos, y si se trata de alguna gamberrada inocente, los menores corren el riesgo de que sus familiares se enteren de lo que han hecho y les caiga alguna regañina”. Pero, en los casos de que los menores suban algún contenido con actuaciones más íntimas, correrán el riesgo de sufrir burlas, acoso escolar e incluso de convertirse en acosadores. Asimismo, pueden hacer que esta información esté al alcance de pederastas y otros cibercriminales.

Ransomware e incluso secuestro de personas 

Asimismo, observando todo lo que se comparte en esos videos y fotos del estado efímero de Whatsapp, los cibercriminales podrían obtener información personal de los usuarios. Si conocen el colegio al que van o dónde viven, podrán hacer otro tipo de chantajes o, en el peor de los casos, llevar a cabo un secuestro.