CUERNAVACA, MORELOS.- Los jóvenes que nacieron a principios de los 80 y mitad de los 90 se les conoce como “millenials”. Esta generación es excepcional en diferentes aspectos: están mejor educados que las generaciones anteriores y son económicamente más activos, además de que dominan la tecnología y redes sociales perfectamente.
Sin embargo, enfrentan mayores retos y riesgos -incluyendo inestabilidad financiera, incapacidad para ahorrar,  atrasos en pagos de colegiaturas y deudas-.
Según investigaciones recientes, únicamente un 24 por ciento  de ellos tiene conocimientos en el manejo de sus finanzas.
Si tú perteneces a esta generación, es importante que hagas conciencia sobre la importancia de tomar control de tus finanzas y que comiences a ahorrar para el futuro y definas tus metas, para que tengas estabilidad económica. A continuación te diremos cómo establecer un plan para que tengas recursos suficientes en el futuro.

Pasito a pasito...
Como dice la canción, se trata de que seas disciplinado y establezcas una estrategia que permita mejorar tu condición económica sin que te quiebres la cabeza

PASO 1
Analiza tu situación económica actual elabora un presupuesto

De inicio tendrás que determinar el panorama de tus ingresos.
Si ves que no estás produciendo suficientes ganancias -o requieres encontrar un empleo- comienza la búsqueda de algo mejor.
Visita los sitios de redes profesionales como LinkedIn para vincularte con contactos que pueden darte oportunidades laborales.
Si los empleos en tu ciudad son escasos, busca en otros lugares.
En el presupuesto también debe contemplar las herramientas correctas de ahorro e inversión.
Asimismo, debes apartar una cantidad adicional para jubilación y emergencias, y recursos suficientes  para cubrir de tres a seis meses de gastos, en caso de quedarte sin trabajo.

Cómo crear un presupuesto
Un presupuesto te permitirá vivir tranquilamente  con suficiente holgura para ahorrar en objetivos a largo plazo. Para iniciarlo, de entrada, agrega todos tus ingresos por empleo y otros adicionales. Luego determina tus gastos mensuales. Incluye cualquier deuda: renta, transporte y comida (gastos fijos), así como entretenimiento, ropa, viajes (gastos variables).
 A continuación, resta los gastos de los ingresos para obtener lo que te quedará cada mes.
 Con esa cantidad, podrás decidir cómo debes invertir el excedente.
 Si tus gastos exceden los ingresos, tendrás que reducir los primeros, tal vez eliminando compras como café o agua embotellada.

PASO 2
Establece tus objetivos financieros a mediano y largo plazo

 Ya que has definido el presupuesto, es momento de plantear tus metas financieras. Recuerda  pagar primero tus deudas y apartar algo cada mes en una cuenta de ahorros.
 Aunque la situación económica de cada quien es diferente, esta fórmula funciona bien para la mayoría de personas: 50 por ciento para gastos vitales, 40 por ciento para ser dividido entre ahorros, un fondo de emergencia y pagar deudas, y 10 por ciento para entretenimiento. No debes modificarla por nada.

Genera hábitos financieros saludables
Pero, tener un presupuesto no basta si no tienes disciplina. Estas recomendaciones te ayudarán a mantenerte en el camino:
Trata que tus metas financieras estén por escrito.
Lleva un registro preciso de los créditos y tarjetas que tengas.
Implanta un plan de ahorro para el  el 10% de tus ingresos.
Cuando puedas, paga un poco más a tus deudas para reducir la cantidad de intereses por pagar.
Un presupuesto es el primer paso hacia la adquisición de una casa, tener un retiro cómodo y otros objetivos financieros importantes.

PASO 3:
Instrumentos para que puedas ahorrar e invertir

Es bien sabido que los millenials no ahorran para su jubilación y los pocos que lo hacen, se gastan los recursos. De un 36 por ciento que posee fondos para el retiro, la tercera parte ha tomado ese dinero para otras cosas.
En el mercado existen recursos que fomentan el ahorro e inversión:

Fondos de inversión: Son instrumentos que manejan el ahorro de varias personas convirtiéndolos en una sociedad financiera. Los recursos de todos los socios se invierten en la bolsa en instrumentos de deuda, renta variable y de capital. La liquidez es diaria, aunque también puede haber a 48 ó 72 horas.
El mínimo que se requiere para invertir son 5 mil pesos y existe un riesgo dependiendo del comportamiento del mercado.

Cetes: Es un instrumento de inversión de corto  a mediano plazo, en el cual se puede invertir desde 100 pesos a un plazo mínimo de 1 mes hasta 1 año. La inversión se puede realizar en línea en el sitio: http://www.cetesdirecto.com, o en cualquier sucursal de Bansefi.

Afores: Es un instrumento a largo plazo que te permitirá obtener recursos para tu retiro. Una parte de este ahorro la aporta el gobierno y otra tu patrón.
Sin embargo, puedes hacer aportaciones voluntarias que permitirán aumentar tu patrimonio y obtener atractivos rendimientos.

Plan de retiro: Puedes iniciar un plan desde mil pesos al mes, mediante una aseguradora. Deberás buscar un asesor calificado que te informe sobre los planes disponibles.

e) Bonos: Son instrumentos de inversión del Gobierno con plazos de 3 hasta 30 años, que te pagan intereses cada 6 meses y con tasa fija. También puedes invertir desde 100 pesos.

PASO 4
Invierte en tu educación financiera

No se trata de que gastes, literalmente, sino que estés preparado para enfrentar los retos venideros.

Una manera de hacerlo es que, si te encuentras estudiando la universidad, consultes en la institución si ofrecen cursos de finanzas personales. Si es así, inscríbete en alguno para mejorar tu economía.

Otra fuente son las cámaras empresariales como Canaco, Concanaco, Canacintra, las cuales también ofrecen cursos gratuitos sobre finanzas y manejo de inversiones.

En la red, sitios como la Condusef (www.condusef.gob.mx) MiPyme (www.mipyme.com.mx), entre otros, ofrecen  herramientas on line para mejorar tus finanzas, que incluyen videos interactivos con recursos fáciles de comprender.

 

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