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 Cuernavaca, Morelos.- Juan López Casto, un limpia parabrisas de crucero que se autoempleo se gana la vida honradamente y haciendo algo decente como él mismo lo reconoce. El trabajador de la calle destaca que los materiales que ocupa en su chamba es una cuña de jalador de piso, un pedazo de alfombra para limpiar los vidrios y una botella con shampoo. 

Recuerda que tiempo atrás -más de diez años- en que él llegó al crucero del Boulevar Cuauhnahuac y desde entonces se ha plantado allí a limpiar los parabrisas de los carros cuando están parados en el semáforo. 

Comenta que por día, limpia aproximadamente unos trescientos carros, de los cuales la mitad de estos le dan alguna moneda mientras los demás se enojan y le comentan que a la vuelta le darán una cooperación.

Labor ingrata
Este limpiador asegura que es padre de familia de tres niños y los saca adelante con este trabajo, pues ellos están estudiando y agrega que esta labor es muy ingrata.

Un poco triste, añade que los automovilistas en muchas ocasiones piensan que están allí para hacerles algún daño o robarles algo, pues creen que la mayoría es gente con vicios. 

"Estamos allí porque no contamos con un trabajo estable", recalca.

Juan asegura que limpiar parabrisas, es la forma de ganarse la comida y mantener  a su familia.

Por ultimo Juan nos comenta que los demás compañeros del él en ese crucero, son también padres de familia en su mayoría y agrega que son gente trabajadora. 

Por Luis Flores Escobedo