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Aun cuando es posible pronosticar la presencia de un fenómeno hidrometeorológico capaz de generar una inundación, la falta de planeación y de ordenamiento urbano han alterado el entorno y, con ello, se generan condiciones para que surjan con frecuencia anegaciones más severas.

Para poder determinar si las lluvias o los ciclones tropicales causarán daños, se llevan a cabo acciones de monitoreo y estudio de su evolución, lo que permite informar de manera oportuna a las autoridades de Protección Civil y a la población para que tomen las medidas preventivas u operativas más adecuadas.

Las inundaciones son uno de los fenómenos naturales más comunes en el país, prácticamente todos los años se producen por el desbordamiento de los ríos, debido al exceso de lluvia, que pueden causar daños severos.

De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), estos fenómenos pueden surgir en la temporada de lluvias a partir de mayo y terminan en noviembre o en la época de invierno de diciembre a marzo.

En invierno, los estados más susceptibles son los ubicados en la zona noroeste del país, sin embargo también afectan la vertiente del Golfo de México y la Península de Yucatán.

El organismo detalla en su “Agenda de Riesgos”, que de junio a octubre la presencia de ciclones tropicales hace más factible que ocurran inundaciones; mientras que en diciembre, enero y febrero, los sistemas invernales pueden generar que los niveles de agua provoquen afectaciones.

Estos fenómenos se presentan cada año, pero las causas que las generan son: las actividades humanas y la urbanización de las ciudades provoca que el suelo se cubra con una capa impermeable de concreto o asfalto, lo que no permite que el agua de la lluvia penetre en el suelo. Además, la basura que se tira en la calle, tapa las alcantarillas y ocasiona que su capacidad no sea suficiente para conducir grandes volúmenes de agua.

Cuando se talan los árboles para sembrar, destruimos la cobertura vegetal del suelo. Al llover, el líquido arrastra la tierra hacia las partes bajas, tapando el drenaje y azolvando los ríos y las presas, lo que favorece las inundaciones, así como la erosión del suelo por lo que esta acción del hombre es doblemente negativa.

Otra causa es cuando se construyen viviendas cerca de los ríos y barrancas, porque al llover mucho el río crece y ante un desbordamiento puede destruirlas.

El exceso de lluvia también provoca inundaciones, pues de mayo a noviembre es época de ciclones tropicales, por lo que ocurren fuertes precipitaciones, que pueden inundar grandes áreas. También de diciembre a marzo, suceden, debido a masas de aire frío, conocidos como frentes fríos.

Las fallas de obras hidráulicas, se da cuando se rompe una presa, dique o bordo, el agua almacenada sale rápidamente y pueda causar graves daños a poblaciones ubicadas en las zonas bajas o aguas abajo.

Con información de Notimex