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Antigua Ciudad de los Virreyes, conquistada en 1531, diez años después de México-Tenochtitlan. Refundada en 1535 al modo hispano en pleno desierto por Francisco Pizarro, hoy se conoce como la Ciudad Jardín, una limpia y bella ciudad con jardines, camellones y áreas verdes, el centro histórico conserva sus calles con nombres de la época colonial, pero también tiene zonas marginadas en las afueras. Pizarro fue auxiliado en esa conquista por Hernán Cortés -su primo- enviándole embarcaciones con suministros desde sus astilleros de Oaxaca. Cortés también intervino para que el rey Carlos de España lo recibiera, y es así como Pizarro es nombrado gobernador y Capitán General de la Nueva Castilla creada por Real Cedula en 1529 sobre la costa del Océano Pacífico para que llevara adelante la conquista del Imperio inca. Su digno sepulcro se encuentra dentro de la catedral limeña, y su gran escultura al lado de las murallas hispanas de la ciudad. A pesar de la conquista, Pizarro es reconocido como benefactor del territorio peruano, hay una reconciliación entre los hispano y lo indígena, se acepta ya una cultura propia y mestiza, lo que todavía es un conflicto de identidad en México propiciado de manera aberrante por las mismas autoridades en materia de cultura, lo que no permite que fluya la reconciliación de razas. Los monumentos a Pizarro se encuentran a lo largo del territorio, incluyendo zonas alejadas puramente indígenas, y se respetan, lo que no sucede en nuestro país con Cortés.  

Desde tiempos prehispánicos, estos dos imperios tienen costumbres similares; podemos citar que en el Perú existe chicha de jora una bebida muy similar al pulque mexicano ambas de uso ceremonial y desde la colonia de uso popular, al grado de edificarse inmensas haciendas pulqueras principalmente en lo que ahora son los estados de México, Tlaxcala, Hidalgo y Puebla, región, donde también se elabora la barbacoa de borrego y en el Perú su similar pachamanca, una barbacoa inca cocinada también bajo tierra con variadas carnes como la alpaca y el cuy, adicionada con verduras y hierbas andinas, a la que en Chile se le conoce como curanto, en la Argentina como mapuche –territorios ambos que formaban parte del imperio inca- donde también se elabora de mariscos y pescados.

Ya en la época colonial podemos citar a personajes en común como el primer virrey de Nueva España, Antonio de Mendoza, quien intentó independizarse de la corona española para formar una dinastía de Mendoza heredando el virreinato a su hijo primogénito. Para desarticular esta intriga fue enviado Lima como segundo virrey de la Nueva Castilla con capital en Lima. 
Francisco Becerra fue quien remodeló la hoy catedral de Cuernavaca construyendo el piso superior de su convento con arcadas diferentes a las inferiores, le adiciono también el coro y el bautisterio con el mismo estilo gótico-medieval de la bóveda de la Capilla Abierta que ya estaba construida. Becerra intervino en la remodelación de la iglesia de Cuernavaca en 1574 y 1575, y también diseñó y construyó su portada de la fachada norte, lo mismo que la de Tepoztlán. Ambas iglesias se vieron enriquecidas con las obras en cantera de Becerra que se diferencian radicalmente del resto de su austera construcción franciscana. Becerra remodeló también Santo Domingo en Ciudad de México, es autor de los conventos de San Francisco y San Agustín en Puebla, Tlalnepantla y el mismo Tepoztlan, entre otros. En 1581 partió a Ecuador, en Quito trazó los planos de las iglesias de Santo Domingo y San Agustín, en 1582 se trasladó al Perú, donde le fueron encargadas por el virrey las obras de las hoy catedrales de Lima y Cusco, las dos en 1585. Becerra fue calificado por el crítico del arte ilustrado español del siglo XVIII y titular del Archivo de Indias Agustín Ceán como el mejor arquitecto constructor y cantero del siglo XVI y una de las principales figuras del Renacimiento en América, su maestro fue el famoso pintor y escultor clasista Alfonso Berruguete de quien se encuentran obras famosas en el Museo del Prado de Madrid.
El primer palacio virreinal de Lima –cuyos planos se dice que eran para el de México México- ya no existe, fue destruido por un terremoto, y se construyó otro que ahora es la sede del Ayuntamiento limeño. El actual palacio nacional es de mármol y se construyó hasta 1938. Y el de México que era para Lima, que se dice era para una cárcel, se fue remodelando a lo largo de su construcción y ampliado posteriormente.
Y en el tema de los santos, Lima tiene a santa Rosa, la primera santa de América, beatificada en 1668 y canonizada en 1671. En México tenemos a San Felipe de Jesús beatificado -antes- en 1627 pero canonizado hasta 1862. San Felipe, había partido a evangelizar el Japón pasando -rumbo a Acapulco- con sus compañeros frailes a encomendarse a la Cruz de las Misiones que todavía se encuentra en el atrio de la Catedral de Cuernavaca, razón por la cual los murales de esta iglesia representan el martirio de este santo en las Filipinas, a donde llegó cuando su embarcación fue desviada por una tormenta.  
P.D. Hasta el otro sábado.