No es la primera vez que los edificios icónicos de Cuernavaca sufren daños por temblores; esta vez al Palacio de Cortés fue afectado en su torreón al grado que seguramente se tendrá que demoler y reconstruir, también dejó cuarteaduras de piso a techo al lado derecho de la arcada frontal que fueron tapadas de inmediato para proteger su interior de las lluvias, dentro también hay fisuras, resulto afectada la también la fachada posterior y el derrumbe de algunas almenas en el lado sur al grado que los plateros de esa zona fueron reubicados en la última calle del Boulevard Juárez, razón por la que ahí está impedido el tránsito vehicular. La catedral, que está todavía en un proceso de restauración sufrió daños irreparables en su campanario más alto, y estructurales en los dos que lo sostienen, así como en la bóveda principal, todo se está evaluando, ambos edificios están cerrados al público, como también lo están por revisión; La iglesia de Guadalupe, el IMSS de Boulevard Juárez, el Congreso, la Pestalozzi y otras escuelas. “La Latino” entrará pronto en recuperación. Ya se reabrió el Teatro Ocampo y está en actividades normales, así como también el ex Hotel Moctezuma en calle Matamoros con Degollado. La reconstrucción de la barda del Jardín Borda que sufrió un segundo derrumbe ya estaba programada desde antes para ser reconstruida, misma que iniciara dentro de la cuarta etapa reconstructiva de ese edificio del siglo XVIII.  
Sin duda este sismo del 19 de noviembre del 2017 ha sido el más devastador para la mayoría de templos y conventos del estado, así como en modernos edificios. Jojutla fue el más afectado.
La torre-campanario de Cuernavaca ya se había dañado con el terremoto del 7 de abril de 1845. En un informe de la Prefectura de Cuernavaca, Juzgado de paz 3ro. Dice: “Cumpliendo lo dispuesto por V. S., he pasado con cuatro personas inteligentes a reconocer los perjuicios hechos por los temblores en el templo principal de la ciudad, y hemos advertido que aunque se le notan al expresado edificio (hoy Catedral) algunas cuarteaduras en el cañón de la bóveda, no son estas de ningún riesgo, y si lo es el tercer cuerpo del campanario, porque en esta parte se hallaba sumamente sentido, por haber sufrido hace mucho tiempo los estragos de una centella, hoy con el sacudimiento del temblor se halla sumamente deteriorado y amenaza ruina”. La casa nombrada palacio (de Cortés) que sirve de cuartel y cárcel, ha sufrido mucho deterioro en sus paredes, porque casi todas ellas se han cuarteado, y en particular dos bóvedas que sirven de cubierta a las dos cuadras interiores, cuyo primer piso lo ocupan los dos principales calabozos de la cárcel. Estas dos piezas amenazan por momentos su completa ruina…” Cuernavaca, 9 de abril de 1845. José O. de la Peña.  Diario Oficial, 21 de abr. 1845: 442-443 (H).
En otro reporte sobre estos temblores, se informa también: “El palacio conocido del duque de Terranova y marqués de Monteleone -heredero de Cortés-  ha quedado en un estado ruinoso y en él está la cárcel. Dios y Libertad. México, abril 18 de 1845. Manuel Rincón. Diario Oficial 21 abr. 1845: 44”.
Ese tercer cuerpo de catedral, lo terminó de arruinar el terremoto 19 de julio de 1882 y se tuvo que demoler, y no fue reconstruido apegándose al modelo original que era similar pero más pequeño a los dos que lo sostienen. En su origen esta torre-campanario era más parecida a La Giralda de Sevilla, de donde se tomó su modelo.
“Terremoto del 19 de julio de 1882, a las 13:30 hrs:
Telegrama depositado en Cuernavaca el 19 de julio de 1882. Recibido en Palacio (Nacional) el 20 de julio del mismo a las 2 horas 15 minutos de la tarde. Ciudadano Secretario de Fomento: “Hoy a las dos y media de la tarde se ha sentido en todo el territorio del estado un temblor, cuyo movimiento en esta ciudad fue ligeramente de trepidación y parte fuerte oscilatorio de sur a norte, con duración de 8 segundos. El último cuerpo de la torre de la Parroquia (Catedral) quedó en tal estado de ruina, que es forzoso derribarlo. Yautepec es la población donde más daños hizo el sacudimiento… Carlos Cuaglia Zimbrón, Gobernador”.
La reconstrucción del tercer cuerpo del campanario fue entonces ordenada, por el cura Vicente Salinas y Rivera, dirigida por José González Belauzarán y apadrinada por Fermín Güemes comerciante cuernavacense en ceras propietario de la tienta “Abarrotes Güemes” localizada frente al Mercado Colon (Plaza de Armas) donde ahora está el Palacio de Gobierno. La obra se concluyó en diciembre de aquel mismo año.
Después del temblor, la ayuda sigue fluyendo a las poblaciones afectada, ahora de manera más organizada.
Respetando prioridades, ya se reconstruyen casas, escuelas, servicios públicos, para posteriormente restaurar templos y conventos. Entramos ya en la recuperación constructiva.

Morelos está de pie
P.D. Hasta el otro sábado

Por: Carlos Lavín Figueroa /  [email protected]