compartir en:

Durante la Segunda Guerra Mundial surgieron locales clandestinos en invadida Francia, la gente acudía a escuchar y bailar música grabada. Uno de los locales más frecuentados se llamaba La Discothéque, a ese lugar se debe el nombre con el que se les conoce hasta la fecha. 
En 1959 en el restaurante-salón de baile Scotch Club de Aquisgrán en Alemania en donde se suprime la música en vivo poniendo en su lugar música “enlatada” que en realidad no era una medida para dotar de tecnología al local, sino más bien para suprimir gastos. Así es como surge el Jockey Tanz Bar, que no era más que el antiguo Scotch Club rebautizado. En su inauguración, la clientela, acostumbrada a escuchar música en vivo, se mostraba aburrida. Entre los presentes se encontraba un joven periodista local Klaus Quirini que contaba solo con 18 años, quien aceptó el reto de animar al público. Su propuesta era diferente: ejerciendo casi como presentador de radio y combinando de forma rápida y aleatoria distintas canciones, consiguió animar al público convirtiéndose en un personaje cercano al DJ actual, lo que incluyó cambiarse el nombre por DJ Heinrich. Lugar que hasta 1992 estuvo abierto.  
Otro establecimiento famoso surge en la Gran Manzana de Nueva York es el Peppermint Lounge -1958-1965- donde se escuchaba música rock. Famosos acudían, pero la atracción que ahí se introdujo fue las “gogo girls”, chicas que bailaban sobre la barra y la tarima. De esa idea surge en Nueva York el Wiski a gogo, y en Acapulco el Tequila a gogo donde chicas bailaban dentro de jaulas colgadas. Pero gogo no es una expresión inglesa como se cree, es de origen francés que significa “sin límites” que abarcó todo un estilo de vida en toda esa época. 
En Ibiza, España, en los, años ’50, con el fenómeno hippie surge la nueva Sodoma. Con la peseta devaluada se atraen a hippies que llegaron de otros países a esa isla, y se crea ese movimiento. La belleza de la isla y su población tolerante, con una comunidad artística y gente de izquierdas fueron otros de los motivos que promovieron aún más este movimiento en ese lugar. En Ibiza se asentó un grupo social marginado de otros lugares del planeta. Y es ahí cuando se empiezan a abrir las primeras discotecas afines a esta ideología, siendo la primera La cueva de Alex Babá, creada por Alejandro Vallejo Nájera, y en los ’80 surgen las discos “Retro” de José María –Chema- Suárez, el hermano incómodo del entonces presidente español.
El 26 de abril de 1977 Studio 54 es inaugurada y ubicada en la calle 54 de Manhattan, se convirtió desde su inicio en la discoteca más “in” de Nueva York.

Los más ricos, los más famosos, gente del Jet Set mundial eran bienvenidos. Personalidades como Mick Jagger, Salvador Dalí, Liza Minelli, Cher, Woody Allen y Frank Sinatra eran asiduos. Incluso algunas veces estas personalidades no pudieron entrar porque Steve Rubell, el dueño del local, elegía a su antojo a quienes tendrían el honor de pisar su discoteca en virtud de que acudían las masas buscando ser seleccionados para poder entrar, para fotografiar a los famosos que habían sido invitados. La expectación que se generaba en la puerta era tal, que hubo ocasiones en las que había más mil personas en espera de acceso y sólo cien en el interior. A través de los comentarios, rumores, efectos sociales y políticos, así como los medios de comunicación, es como se logra un impacto que genera el gran fenómeno de establecer discotecas en todo el mundo. Y con miles de creativas ideas, cada una de ellas establece su sello personal, ya sea por los mismos inventos tecnológicos que surgían día a día o bien por las ocurrencias que los propietarios o sus asesores realizaban. 

Nuestra bella Cuernavaca no se quedó atrás, aprovechando el basto turismo que en ese entonces asistía los fines de semana y con la fama que ya tenía por su hospitalidad al recibir a personajes distinguidos que aquí se establecieron. Así, en los años 70, vivieron aquí muchos hombres ilustres de la cultura, la ciencia y la política, que agregaban un plus a La Ciudad de la Eterna Primavera y a su vida nocturna. Estaba el “Soul City” que se estableció al sur de nuestra ciudad en el libramiento de la carretera México Cuernavaca Acapulco. También empieza a transformar Fernando Trillo la reconocida Hostería 1-2-3 de la calle de Leyva, la cual da un giro al bar, un pequeño el lugar que adapta en una casa para bailar y convivir alrededor de su alberca con sillas, mesas y sombrillas. 
La cantante Mona Bell junto con Jaime su marido y su contador Rodríguez, en las suites 101 y 102 del edificio Las Plazas abren el famoso Tótem. Lugar acogedor con una larga terraza en el primer piso, y vista a la Plaza de Armas. Contaba con una pequeña pista de baile, decoraban el lugar unos bancos y mesas bajas estilo mexicano, pufs, y cortinas hechas con caracoles al estilo caribe. Su memorable bebida era el Knock out, que con solo tres sus aficionados quedaba noqueados.
-Aportaciones de Jorge Wlfrad-
P. D. Continúa el otro sábado

 

Por: Carlos Lavín Figueroa / [email protected]