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Es un nombre compuesto por dos palabras claramente hispanas, cuerna y vaca, no es, ni una traducción del nombre náhuatl Cuauhnáhuac, ni es el nombre más distorsionado de esa lengua como se ha dicho tradicionalmente.
El destacado filósofo, lingüista, filólogo e investigador Gutierre Tibón, anotó sus opiniones sobre el origen hispano del nombre Cuernavaca en su libro Aventuras en México 1937-1983. Como discípulo que fui del maestro Tibón reproduzco lo que él mismo escribe; “En el caso de Cuernavaca, no se trata de una eufonización hispanizante del náhuatl Cuauhnáhuac, como se admite generalmente, sino, según lo observó el sutil Ricardo de Alcázar, es una adaptación del geónimo (nombre de población) mexicano a uno español ya existente con el cual el primero tiene cierto parecido fonético.
Y agrega Tibón: ¿Cuál es el lugar de la Península Ibérica que sugirió el nombre hispano de la capital morelense? Es difícil averiguarlo, (dice).
Y tratando de encontrarlo, Tibón, sugiere, sólo sugiere, una serie de nombres de lugar entre otros dice: supuse”que existió un puerto que se llamó Cuernavaca en Extremadura o en Andalucía.
Investigando lo anterior veo que eso está descartado, nunca existió tal puerto, él mismo Tibon dice también que es una “analogía con el puerto de Correboi (cuernos de buey, dos montes que semejan cuernos) en Cerdeña y con su similar Corno Boy en Galicia”, como Cuernavaca los tiene al norte y poniente, y da otros nombres […] hasta llegar a “Escornabois  (escarabajo-ciervo), y por fin en la provincia de Salamanca un pueblo se llama Escuernavacas”. Investigo que este último nombre viene de “descuernacabras”, llamado así al viento helado que sopla del norte.
Agrega: “Resulta clara la significación de Escornabois y Escuernavacas, que “podría” (podría dice) haber sugerido la transformación de Cuauhnahuaca en Cuernavaca”.
Y remata; Ya no quiero seguir descornando, es decir, en lenguaje figurado, calentarme la cabeza “en averiguar algo sin lograrlo. Creo por el contrario, haber contribuido a la aclaración del “Estrecho parentesco” del topónimo hispanizado (Cuernavaca) de la antigua Cuauhnahuaca “con el nombre de un lugar en España que algún otro día, otro investigador podrá tal vez identificar”.
Tibón reconoce que los nombres que menciona, no, son el origen de la palabra Cuernavaca, solamente da una serie de indicios.
Dice un investigador de Escuernavacas; “Cuernavaca, Escuernavacas y Escornabois no tienen nada en común…” Escuernavacas fue fundada hace escasos cien años y Cuernavaca tiene casi quinientos con este nombre:
Mis investigaciones me llevan a que el nombre de ese lugar en España al que técnica y acertadamente se refiere Tibón pero sin encontrar cual es, se ubica en el sur de España en lo que fue la antigua Andalucía medieval, este nombre es CARAVACA, y Cuernavaca es la adaptación con el cual tiene cierto parecido fonético, no hay otro nombre similar.

Esta investigación, sólo era posible iniciarla en Caravaca, y conociendo la historia de ambas poblaciones fue posible correlacionar sus impresionantes semejanzas -y no solo en el nombre, al que se suman las naturales como montañas al norte con picos que semejan cuernos -según reza la tradición euroafricana- así como múltiples nacimientos de agua, barrancas que corren de norte a sur; su geografía, su topografía como desniveles hacia el sur y más prolongados hacia las barrancas que encierran a ambas poblaciones, sus antiguas producciones como caña de azúcar y frutas, y por si fuera poco, su similar significado -Caravaca viene del árabe carca que significa cerca y Cuernavaca del nahua cerca -de la arboleda-.

Nuestra ciudad, tiene influencias arquitectónicas sui generis de aquella población española, que por ser lugar santo, tuvo muchas ascendentes en el Nuevo Mundo recién conquistado, ya que tanto evangelizadores como conquistadores pasaban a encomendarse a esa iglesia antes de emprender su aventura al Nuevo Mundo, o habían vivido ahí, esto dicho por la cronista de Caravaca. En razón de ello, el estilo de fortaleza con almenas (picos en bardas) de nuestra catedral, se inspiró en el Fuerte Iglesia de la Santa y Vera Cruz de Caravaca, UNICO fuerte musulmán almenado que se convirtió en iglesia y lugar santo por haber aparecido ahí el tres de mayo de 1232 una pequeña cruz que según cuenta la tradición fue hecha de un trozo de la verdadera Cruz de Cristo, vera es una contracción de verdadera. Y de ahí también el nombre de Veracruz donde desembarcó Hernán Cortés para conquistar México. En Caravaca también existe un Chapitel que tiene antecedentes desde 1384 y que son muy raras construcciones.  
Dice la investigadora colombiana Consuelo Mendoza en su libro “Así es Cartagena de Indias”. “Los nombres de las poblaciones de América (entre otros casos), eran puestos popularmente por la tropa de conquistadores, fundamentándose en alguna similitud con otra europea.” Lo que también concuerda con Tibón, al afirmar que Cuernavaca fue rebautizada por los soldados de Cortés.
El nombre de Cartago en África derivó en Cartagena en España y este en la Cartagena de Colombia, solo por la similitud de sus estrechas bahías; Venecia influyo en el nombre de Venezuela, solo por sus palafitos que salían del agua.
El libro de Tibón se publicó en 1983, dos años después de que inicie esta investigación en 1981 y continuada en 1986 en ese mismo lugar.
P.D. Hasta el otro sábado

Por: Carlos Lavín Figueroa / [email protected]