Antes de entrar a nuestro tema les comento que a raíz de nuestra iniciativa de que la Escuela de Música que se instalará en la antigua Estación del Ferrocarril lleve el nombre del célebre maestro cuernavacense Manuel León Díaz -publicada aquí mismo el sábado pasado- recibí varias llamadas sumándose a esta iniciativa, entre las que más destacan es la de don Jorge Cazares Campos a quien agradezco su atenta llamada; días después el Congreso del Estado también retomó la idea emitiendo de inmediato este exhorto a la Secretaria de Cultura del Estado; así como también una iniciativa de “Ley del Escudo y la Marcha “Morelense”, cuyo autor es el maestro León Díaz, para que esta se ejecute después del Himno Nacional al finalizar los actos solemnes de carácter oficial, cívico, cultural, escolar y deportivo, lo que dará identidad y pertenencia a la niñez y a la juventud de nuestro estado; trámite que respalda y avala la maestra Rosa Elena Hernández Meraza Subdirectora de Arte y Cultura del IEBEM. Por lo que a mi persona corresponde agradezco a la diputada Silvia Irra Marín, a la maestra Hernández Meraza, y en general al Congreso del Estado por haber votado a favor de estos acuerdos.
Pasando al tema:

La Colonia Flores Magón que cumple 67 años de su fundación.
Esta colonia lleva el nombre del político y periodista mexicano Ricardo Flores Magón precursor de la Revolución Mexicana, su lucha inspiró muchas de las conquistas obreras y algunos derechos que quedarían recogidos en la Constitución Mexicana.
Hostigado por el gobierno porfirista, se exilió en Estados Unidos en 1904. En la ciudad de Saint Louis, Missouri fundó en 1906 el Partido Liberal Mexicano, de ideología socialista, reivindicando un programa revolucionario.
El presidente Madero buscó su ayuda, pero Flores Magón se negó a colaborar con la revolución burguesa, en cambio colaboró con la Revolución del Sur encabezada por Emiliano Zapata contra Madero cuando ya presidente no cumplió sus promesas a los campesinos. En 1918 redactó un manifiesto dirigido a los anarquistas de todo el mundo, hecho por el que fue condenado a veinte años de prisión por las autoridades estadounidenses. Tras sufrir un régimen carcelario cruel y despiadado, murió casi ciego el 20 de noviembre de 1922 en la penitenciaría de Leavenworth, Kansas al ser vapuleado por los internos–por cierto era XII aniversario del inicio de la Revolución.
En 1948 se funda la que sería la colonia Ricardo Flores Magón, era una loma de huizaches que poco a poco se fue poblando, destacando sus primeras casas construidas con acahual, una especie de carrizo o milpa seca, con la que se formaron los muros de las habitaciones y el techo a base de láminas de cartón.
A pesar que el transporte público no llegaba hasta el centro de la colonia, se fue poblando rápidamente. De igual forma se fue construyendo la parroquia de María Madre de Jesús, hasta que el padre Desiderio Gómez, por allá de 1952, logró donaciones entre empresarios y colonos para construir lo que hoy luce una bella edificación a base de piedra negra.

Fue en esos tiempos cuando a la colonia se le puso el nombre del periodista, escritor, político y anarquista Flores Magón que en vida luchó contra la dictadura del presidente Porfirio Díaz y lo fue hasta que cayó preso. Los veteranos vecinos fundadores de la colonia no dejan en el olvido los rudos avatares que tuvieron que padecer para lograr una digna vida, como el acarrear el agua para beber cocinar y asearse, desde los manantiales de Chapultepec que implicaba un largo trayecto tomando en cuenta como punto de referencia la glorieta de “La Luna”, entonces se tenían que valer de mulas o burros y los de más escasos recursos lo hacían con bastón de madera -llamados “aguantadores”- cruzando los hombros y en cada lado una cubeta.

El crecimiento de la zona fue desmesurado, en unos pocos años aparecieron cinco colonias más: Mártires de Río Blanco, Ciudad Chapultepec, Tulipanes, la Revolución, y la más novel, Unidad Morelos que da cabida a cientos de familias y que en otros años se le calificó como cuevas de malvivientes, hoy, afortunadamente los índices de delincuencia han bajado considerablemente y a la Unidad Morelos no se le considera ya como lugar de focos rojos.
La llegada de empresas a la zona le dio un giro a su economía, en un principio La Cervecería la Corona y la fábrica de llantas Firestone, la textil era Rivetex y la plaza comercial “Galerías”, las cuales le dieron empleo a gente originaria de las colonias mencionadas y así ya no tenían necesidad de viajar hasta el centro de Cuernavaca. Más tarde la textilera desapareció y las otras empresas contrataron al personal desempleado.

En Ciudad Chapultepec aún siguen enterradas las vías por las que pasaba el ferrocarril. Durante muchos años los vecinos sabían que en ese lugar se comerciaba droga al menudeo. Afortunadamente hoy sólo queda el recuerdo, hoy los vecinos viven tranquilos.

-En colaboración con Santiago Noé Jiménez Arriaga vecino cronista de la colonia.
P.D. Hasta el otro sábado

Por: Carlos Lavín Figueroa /  [email protected]

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