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Los científicos se encuentran cada vez más cerca de descubrir el origen del universo, sus componentes y el material del que está hecho la materia oscura, aseguró Gerardo Herrera Corral del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Después de anunciarse que el universo pudo ser recreado apenas 10 microsegundos después de que ocurriera el Big Bang, el investigador del Departamento de Física indicó que conocer el origen del universo está cada vez más cerca gracias al talento unido de cientos de expertos en el mundo, incluidos los de México.

"El pensamiento científico ha sido siempre eso, queremos saber cómo funciona la naturaleza, saber cuáles son sus principios", confesó en entrevista con Notimex.

Hace unos días fue publicado en la revista Nature Physics el hallazgo del experimento ALICE (A Large Ion Collider Experiment) del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) que obtuvo durante una colisión de protones la formación de un plasma conocido como quark-gluón.

"Apenas habían transcurrido uno o 10 microsegundos después del Big Bang cuando el universo había generado un plasma de quarks, una sopa caliente de las partículas elementales y en ALICE hemos logrado recrear esta sopa y las condiciones que tenía el universo, ahora estamos estudiando sus propiedades?, expresó.

Asimismo, descartó que los experimentos provoquen reacciones adversas como se manejó en algunos artículos de opinión desde hace varios años ante la creación del gigante LHC en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), en Ginebra, Suiza.

"Yo no sé qué es lo que pueda asustar. Trabajamos con muy altas energías, eso a mucha gente le impresiona, dicen que es peligroso pero no. La energía que tiene un protón al momento de colisionar es la que tiene un mosquito, lo que pasa es que la energía que tiene un mosquito nunca estuvo tan concentrada en un protón".

"Ese es el punto, hemos logrado concentrar esa energía en el tamaño de un protón que es 10 a la menos 15 metros de tamaño, o sea, es extremadamente concentrada, pero no se trata de ninguna cantidad de energía destructora", agregó.

Herrera Corral expuso que el hallazgo se realizó en gran medida por los detectores desarrollados por el grupo de investigadores mexicanos que colaboran en el experimento ALICE, entre ellos del Cinvestav.

"Nosotros estamos participando en el proyecto desde hace 22 años y desde entonces hay más grupos que se han unido. La comunidad ha crecido y cada vez es mayor la participación de México en proyectos de esta envergadura".

Asimismo, expuso que la curiosidad de entender el origen del universo marca la diferencia de los seres humanos con los animales, mientras que esta misma curiosidad ha permitido desarrollar tecnología para el bienestar de las poblaciones.

"Siempre que hemos tendido curiosidad y que hemos entendido cómo funcionan las cosas ha terminado en aplicaciones como aviones que vuelan; en medicina que quita el dolor; en hallazgos que nos dieron electricidad o con otros que nos dan una esperanza de vida más larga?, finalizó.