compartir en:

Más de 5 mil visitantes arribaron al panteón de Temixco, con flores, veladoras, comida, fotos y pertenencias de sus difuntos. Luis Castañeda, uno de los miles de visitantes, con lágrimas recordó a sus familiares que descansan en el campo santo, “es una tradición muy bonita, nos duele pensar que ya no están con nosotros, pero al visitarlos, vuelven los recursos y eso nos da alegría y sentimientos encontrados”. Mientras un trío tocaba las melodías que le gustaban a sus familiares que se encuentran en una capilla ubicada en la entrada del panteón, dijo que esta tradición la ha extendido en toda su familia

No podía faltar la comida.
Mientras los familiares visitaban a sus seres queridos, los comerciantes se aprestaron a preparar los alimentos para aquellos que no llevaron el ‘lunch’.