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Acatlipa.- Dicen que México hoy es más fuerte que antes y que la vida no volverá a ser la misma para sus habitantes tras el sismo de 7.1 grados que sacudió a 6 estados el martes pasado 19 de septiembre.

En Morelos hubo decenas de víctimas mortales, cientos de heridos y miles de daños materiales por el temblor que afectó a prácticamente todos los municipios.

En el poblado de Acatlipa, Temixco, vive Juan Carlos Rodríguez Rosas, un joven de 24 años de edad, que desde hace 5 es árbitro amateur.

Cursa el quinto semestre de la licenciatura en Educación Físca en la UAEM, y desde el miércoles 20 se unió al apoyo a favor de los damnificados, con una brigada de la Fundación Shaddai.

Dice que este suceso le ha cambiado su forma de ver la vida, y ahora valora más a sus amigos y familiares.

“Hemos estado apoyando en Jojutla, Coatetelco, Miacatlán, Zacualpan, Coatlán, Tepalcingo, Tilzapotla, Emiliano Zapata, Tlaquiltenango y Ticumán.

“Tuve la desgracia de perder a una amiga a causa del sismo. Fue algo doloroso, pero me llena de fuerza para poder ayudar a los demás. Sentí temor, pero ver a las personas de todo el país apoyando me llena de orgullo”, dice.

Admite estar exahusto porque ha dormido poco y ha trabajado mucho llevando despensas y medicamentos a la zona cero, además, ha hecho labor en la remoción de escombros; sin embargo, hay algo que lo llena de esperanza.

“He visto la respuesta de la gente, en su mayoría jóvenes, apoyando con lo que pueden.

“Creo que esto nos ayudó a darnos cuenta lo fuerte que somos los jóvenes morelenses. Hay un antes y un después del sismo; vienen grandes cambios y todo va a mejorar en Morelos y en México”, afirma.

Señala que su congregación planea trabajar por lo menos 3 semanas más en diferentes puntos de la entidad.

“Pido a la gente que siga apoyando porque sólo es el inicio. Gracias a Dios hubo mucha ayuda esta semana, pero los siguientes meses se seguirá necesitando. Quiero agradecer a todos los que apoyaron, los compañeros de Fundación Shaddai, del Instituto de Ciencias de la Educación de la UAEM y a todo pueblo de Morelos”, agregó.

“En 3 años, cuando todo esto pase, me veo titulado, trabajando en lo que estudié. Me encantaría impartir clases en Educación Básica, quiero seguir en el arbitraje, que es algo que me apasiona mucho, y reitero que esto que pasó en Morelos y en el país, debe servir para ser mejor personas y mejor país”, sostiene.

Por: Santiago Beltrán
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