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Cuernavaca, MORELOS.- Al encabezar la ceremonia por el Día del Abogado, ayer en el Salón de Plenos del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), la magistrada presidenta, María del Carmen Cuevas López, advirtió a magistrados, juzgadores y abogados que el ejercicio de la profesión no hay tonos grises: o se es bueno, o se es malo.
“Ser abogado implica compromiso, no sencillo de llevar; implica enamorarse de la ciencia de las letras, renunciar de las causas propias, para prestar atención a quien requiere de nuestra ayuda”, expresó la magistrada tras dar la bienvenida a los representantes de los poderes, asociaciones de litigantes y miembros del Poder Judicial.
Agregó que el ejercicio de la profesión involucra una participación en lo individual, que trasciende a lo social, e implica “un cúmulo de valores éticos y morales para el buen ejercicio de la misma”, además de una debida formación.
Cuevas López subrayó que el momento histórico que vive el estado y el país, en alusión al tema de seguridad, coloca a los abogados y al derecho ante un compromiso social que deben cumplir de forma correcta para garantizar la justicia.
La titular del Poder Judicial dijo que la línea que enaltece o desvalora el desempeño de los profesionales de la abogacía es muy delgada.
“En la abogacía no existen tonos grises; existe un buen abogado, o aquel que es catalogado como un inmerecedor del título”, planteó.
Tras recordar una historia popular de cómo un maestro sabio se enfrentó a quien, por envidia, pretendió deshonrarlo, la magistrada dijo a sus colegas que su trascendencia y honra como abogados se encuentra en sus manos.
“(…) al resolver o no resolver, en conducirse con rectitud o poner un precio a su actuar; en ser un operador jurídico, o el profesional que busca dar solución al problema de quien acude por ayuda”, les dijo a los asistentes.

"Ser abogado implica compromiso, no sencillo de llevar; implica enamorarse de la ciencia de las letras, renunciar de las causas propias, para prestar atención a quien requiere de nuestra ayuda.” María del Carmen Cuevas López, magistrada presidenta del TSJ

 

 

Por: ANTONIETA SÁNCHEZ / [email protected]