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México.- Científicos de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) realizan proyectos de investigación, para mejorar las propiedades de los materiales de construcción mediante fibras de tereftalato de polietileno (PET, por sus siglas en inglés).

La materia prima que emplean los investigadores de la especialidad en materiales de la Facultad de Ingeniería de la UAQ, son procedentes de envases reciclados, los cuales pretenden sean aplicados a los distintos procesos de la construcción.

Entre las líneas de investigación destacan el desarrollo de materiales fibratados, visibles, permeables, concretos celulares o de bajo peso, y fibras, destacó el investigador, Juan Bosco Hernández Zaragoza.

Además de tabiques o concretos transparentes, mismos que estén respaldados bajo las normas oficiales, con las propiedades mecánicas y físicas para las que fueron hechos.

En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el científico destacó que a la par estudian otras propiedades de los materiales, como térmicas o acústicas, sobre las que generan proyectos y procesos de patente de cada uno.

“La sustentabilidad en los materiales de la construcción es algo que se trabaja a nivel nacional e internacional, por ejemplo en Cartagena, Colombia, están usando fibra de coco precisamente para obtener mejores propiedades térmicas, acústicas y ambientales”, argumentó.

Mientras que la estudiante de maestría en construcción, María Isabel Arteaga Capistrán, trabaja en un proyecto que busca mejorar la resistencia a la flexión en morteros (mezcla de un cementante hidráulico, arena y agua), mediante el uso de fibras de PET reciclado.

La alumna refirió que dichos materiales proveen mayor resistencia mecánica y rigidez, además de que en cada envase de PET pueden obtener una gran cantidad materia prima para su elaboración.

Arteaga Capistrán subrayó que el proyecto representa un ahorro en los costos de materias primas, respecto a morteros convencionales, porque se hace una sustitución parcial de los agregados, en particular, la arena.

“El mortero convencional tiene una resistencia a la flexión aproximada de 15 por ciento, utilizando estas fibras de PET buscamos aumentar esa resistencia a 20, 25 o 30 por ciento”, abundó.

“Con esto podríamos utilizar menos acero y sustituir, incluso, alguna parte del cemento, si se logra una igualdad de resistencias, pero utilizando un material reciclado”, resaltó.