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A fin de prevenir deslaves, un científico del Laboratorio Nacional de Informática Avanzada, A.C., creó una red de sensores inteligentes que tienen la capacidad de recolectar datos del medio ambiente y a través de algoritmos, transferirlos vía inalámbrica con otros dispositivos.

El doctor en ciencias computacionales, Marco Antonio López Trinidad explicó de manera genérica a la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que los sensores sirven para tener interacción con el medio ambiente, ya sea de manera interna o externa.

“En el primero, tienen la capacidad de modificar factores como temperatura, iluminación, para proveer confort al ser humano. Mientras que los segundos juegan un papel importante en prevención de desastres naturales como derrumbes”, apuntó.

Detalló que estos sensores poseen la habilidad de realizar cálculos muy particulares, procesar datos y enlazarse con otros dispositivos de manera inalámbrica.

El especialista trabajó de forma directa con el gobierno del estado de Veracruz en el desarrollo de una red de sensores para la detección de deslaves.

“Protección Civil cuenta con un mapa de riesgo, donde se indican los puntos potencialmente propensos a derrumbes. El propósito de esta investigación es colocar estos dispositivos en estos puntos susceptibles para medir la evolución de un posible deslizamiento de tierra”, refirió.

Asimismo, manifestó que los deslaves no ocurren de manera espontánea, puesto que son un proceso que sucede de manera paulatina.

“Generalmente donde va a suceder un deslave, aparece primero una grieta, la cual se va abriendo poco a poco, dicho proceso se acelera con el agua que va absorbiendo. Estos sensores miden la velocidad en que la grieta se va abriendo, la precipitación pluvial y qué tanto le toma a la tierra succionar el líquido”, afirmó.

El proyecto es un sistema conformado por un algoritmo de inteligencia artificial, el cual se encarga de realizar un pronóstico exacto para predecir en cuánto tiempo puede suceder un deslave, ya sea en términos de meses, días o incluso horas, especificó.

Mencionó que esta red de sensores alimenta un modelo matemático, que utiliza valores históricos y recolectados, para dar una información precisa que prevenga una catástrofe en zonas de riesgo.

López Trinidad añadió que se encuentra colaborando con el Instituto de Ecología para desarrollar un prototipo para medir el grado de germinación de semillas.

“Ello, a fin de hacer uso de esta red de sensores para medir las condiciones de temperatura, luz y oxígeno a las que están expuestas”, sostuvo.

En términos de estas variables físicas, se puede determinar cuáles son las necesidades requeridas de cada planta para su óptimo crecimiento, si necesitan más agua, más luz, dentro de un ambiente controlado, destacó.

El académico definió que la línea de investigación, en la cual ha trabajado por más de 13 años está orientada al bienestar humano.

“Me gusta crear objetos tecnológicos que incorporen sensores en sistemas de cómputo y desarrollar dispositivos aplicados que utilicen estas tecnologías pero, principalmente, que contribuyan a mejorar la calidad de vida”, subrayó.