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Le llaman la K-107, es una cápsula con coraza de acero y otros materiales resistentes capaz de proteger a una persona si queda bajo los escombros.

La cápsula más grande mide 2 metros 10 centímetros y la más pequeña un metro.

Al interior de la cápsula hay suficiente comida hasta para un mes; esta acondicionada con agua potable, luz propia y sistema GPS de 18 satélites para permitir su localización si ha quedado bajo escombros.

No es Alemana, ni japonesa, la cápsula K-107 antisísmica es un invento totalmente mexicano.  

 El lanzamiento oficial de la cápsula será el próximo mes de febrero en la Plaza de las Tres Culturas.

La cápsula vendrá acompañada de un programa de apoyo a familias que viven en zonas vulnerables a sismos.