Los hermanos Estudillo, productores de oblea de la comunidad de Amilcingo, en Temoac, Morelos; están revolucionando la forma de elaborar este dulce típico; ellos buscan que sirva a la gente de su pueblo, evitar accidentes y sobre todo que ayude a ganarse la vida.

“Esperamos que esta máquina sirva para mucha gente de nuestra comunidad, ya que es una forma de ganarse la vida y por qué no, hacérsela más sencilla”, se le escucha decir a Jauri Estudillo, uno de los hermanos que está cambiando el proceso de elaboración de oblea.

Los tres hermanos han inventando una máquina que produce este dulce sin exponer a las personas que trabajan, ésta aumenta la producción al doble y reduce el consumo de energía eléctrica más del 75 por ciento, además de que se puede trabajar durante largas jornadas.

“Es un sueño que tuvimos desde hace 10 años, de ver a la familia que trabajaba en la oblea y al ver el esfuerzo que realizan, un día dijimos que empezaríamos a hacer oblea de una forma diferente y hace 3 años iniciamos el proyecto”, comentó Jonny Estudillo.

Él narra que fue un proceso difícil, ya que partieron de cero con muchos errores y pruebas, al igual que muchos sacrificios porque para hacerlo necesitaban recursos económicos. “El sacrificio más grande que tuvimos fue habernos despojado de una casa, la vendimos para poder invertirle en el proyecto de esta máquina”.

Indicó que después de todo esto ya es un hecho que funciona, dijo que es una garantía porque saca una buena oblea; en fabricación esta máquina prácticamente dobla la producción, con la ventaja de que no es cansado, como se realiza en el pueblo.

En una jornada de 8 horas, normalmente una persona produce alrededor de 4 paquetes, cada uno de 400 a 450 obleas; con mucho esfuerzo se puede llegar a elaborar 5 paquetes, pero es muy cansado.

Con la maquinaria se producen entre 8 o 9 paquetes en una jornada de 8 horas, doblando al día la producción en comparación con las máquinas artesanales. En cuanto a consumo de energía se ahorra alrededor de un 75 por ciento, de acuerdo a un estudio que realizó la Comisión Federal de Electricidad.

Los hermanos manifestaron que otra problemática que tenían era la intensidad de luz, ya que en determinadas horas toda la gente está trabajando por lo que el cocido de la oblea tarda más y merma la producción.

Por ello deciden dejar de trabajar para incorporarse en las noches, ya que la luz no alcanza; en cambio con esta máquina se puede trabajar a cualquier hora.

Forman parte de la Cooperativa de Oblea Dulce Alegría y buscan apoyo para comercializarla y venderla a precio que la gente la pueda adquirir y ellos tengan ganancia.

 

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