Mérida.- Un grupo de ciudadanos mexicanos, estadunidenses y canadienses, logró conformar la primera sociedad de responsabilidad limitada de la región peninsular, que busca impulsar la investigación e importación de productos derivados de la marihuana para fines medicinales e industriales.

La sociedad se constituyó formalmente desde el pasado 31 de octubre, bajo la razón social “Delta 9 México”, y desde entonces inició los trabajos para cumplir con los protocolos que marca la Norma Oficial Mexicana para la importación y cultivo de esa hierba también con fines científicos.

La representante jurídica de Delta 9 México, Alexis Cepeda Duarte, explicó en entrevista que se trata de un grupo multidisciplinario, entre los que se encuentran investigadores, contadores, abogados, mercadólogos, y publirrelacionistas, profesionales holísticos, entre otros.

Todos ellos consideran que la apertura al uso medicinal de la marihuana en México, puede traer un impacto positivo en muchos ámbitos sociales, en especial de la salud y las economías regionales, por lo que decidieron conformar esta sociedad de responsabilidad limitada en la entidad.

El grupo también nació con la visión de explorar el potencial que tiene la cannabis en aplicaciones industriales que permitirían, además de su desarrollo como opción médica, crear nuevos empleos, salvaguardar el medio ambiente y elevar la calidad de vida de la gente, en especial la que vive en la Península de Yucatán, expuso.

“Queremos explotar el potencial que tiene la marihuana desde una perspectiva industrial y buscar y desarrollar también tecnologías que generen nuevos materiales o usos científicos de la misma”, abundó.

Por su parte, la gerente general de Delta 9 México, Amy Lee King, subrayó que la sociedad cumplió incluso con los protocolos legales para la compra, fabricación, almacenamiento, comercialización y mediación en la venta de cosméticos, perfumería, productos químicos, biotecnológicos, alimenticios y de diagnóstico para uso humano.

También para su uso veterinario, agroquímico y alimenticio, así como de toda clase de utensilios, complementos y accesorios para la industria química, farmacéutica y clínica, incluyendo cualquier otra actividad complementaria, subsidiaria, derivada o conducente a esas actividades.

Los planes también consideran la alianza con instituciones académicas e investigadores que ya trabajan con el tema del uso científico y medicinal de la planta que permitan la expansión y crecimiento de una industria relacionada con esa especie, precisó.

“En resumen, somos una empresa que nos dedicamos desde ahora a impulsar el avance del uso de la cannabis sativa en las áreas de tecnologías médicas e industriales, por medio de instituciones académicas reconocidas, entidades gubernamentales y corporativas”, destacó.

“Buscamos el beneficio de la salud pública como el punto clave para la expansión de la industria de la cannabis primero a nivel regional, pero también a un nivel global en México, cuidando nuestro entorno natural y ecológico y cumpliendo con todos los requisitos legales correspondientes”, finalizó.