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Autoridades cubanas comenzaron hoy la evaluación de los daños materiales causados por el paso del huracán Irma por el norte y este del país, donde varias casas se derrumbaron y cientos de árboles y postes de energía fueron arrancados por los fuertes vientos del ciclón.

Después de que el huracán abandonó esta madrugada el país con destino a Florida, en el extremo este de Estados Unidos, La Habana amaneció este domingo semidesierta, con incontables árboles y señales de tránsito caídos por los vientos de hasta 256 kilómetros por hora.

Irma tocó tierra en Cuba el pasado viernes por la noche como huracán de categoría 5 en la escala Saffir-Simpson (su máximo nivel), azotando la costa norte de la isla, convirtiéndose el primero de mayor intensidad que azota la nación caribeña desde 1924.

Miembros de la Defensa Civil y la Policía Nacional Revolucionaria recorren este domingo las calles de la capital cubana para encargarse de cualquiver emergencia y mantener la seguridad, según un reporte de la agencia informativa Prensa Latina.

Las fuerzas del orden también velan por las casas y pertenencias de aquellos que fueron ubicados en lugares más seguros, antes lo pronósticos de fuertes penetraciones del mar y los vientos huracanados.

“Las autoridades intentaban calcular la magnitud de los daños en el este de la isla, donde hay cientos de comunidades rurales y campos de cultivo anegados”, indicó Gregorio Torres, funcionario de Defensa Civil.

De acuerdo con la versión de varios testigos, un museo quedó en ruinas, mientras que en la ciudad de Santa Clara, al menos 39 edificios se derrumbaron.

Una de las zonas más golpeadas por el paso de Irma ha sido la Cayería Norte en la costa centrooriental, uno de los principales destinos internacionales de sol y playa, de donde fueron evacuados unos cinco mil turistas, ante la presencia de olas de hasta cinco metros de alto.

En el municipio de Caibarién, en la central provincia de Villa Clara, más de la mitad de la ciudad quedó inundada por las aguas, mientras que en la vecina Remedios, varios hoteles en los que se alojan periodistas extranjeros, sufrieron daños.

El tendido del servicio eléctrico sufrió también serias afectaciones en las dos ciudades, donde árboles derrumbados y partes de tejados de las viviendas siguen en el piso.

Pese a la intensidad de Irma, las autoridades aseguraron que el huracán dejó saldo blanco en Cuba, aunque los daños materiales son cuantiosos.