Vamos; ya es tiempo de comprender al presidente. Y es que el señor presidente hace lo que le viene en gana porque está enfermo, sus problemas no son tanto físicos, vive en un mundo fuera de la realidad. Destacados especialistas, que nada tienen que ver con la vida política ni intereses en nuestro país, le han diagnosticado y explicado un rosario de problemas mentales. Lo que el presidente necesita que lo entiendan y lo atiendan.

No hay quien logre convencerlo de sus desmoralizadas imposiciones, es como hablarle a la pared, quienes se han atrevido han sido corridos y exhibidos como corruptos, porque es caprichoso, acomplejado, manipulador, mentiroso, resentido y vengativo sin sentimiento de culpas (sociópata y sociópata). A pesar de sus males mentales; sigue al pie de la letra los lineamientos chavistas, los mismísimos que han llevado al desastre a otros países en Latinoamérica. Y es que hay de socialismos a socialismos y distintas formas de aplicarlo, este que impone, no ayuda a los pobres a salir de la pobreza con apoyos para hacerlos productivos como lo hizo Lula en Brasil, o con servicios públicos de primera como en los Países Nórdicos, sino que, con dádivas los tiene y mantiene pobres, inútiles y sus órdenes, sin esperanzas que de prosperar.    

La nefasta y trágica línea 12 la construyó su heredero Marcelo, la aprobó su carnal Mario Delgado. Especialistas les advirtieron que esa línea no se construyera elevada, y de ser así, que no fuera de rodamiento férreo sino neumático para aminorar vibraciones. El proyecto estructural lo diseño José M. Riobóo quien no ganó licitación alguna para el Aeropuerto de Texcoco y fue quien convenció Obrador lo cancelara, otorgándole el contrato del de Santa Lucia. Ya en operación, la línea 12 tuvo que ser parada por Mancera por más de un año para “corregir” graves fallas estructurales y técnicas, Marcelo era señalado responsable y tuvo que escabullirse del país por años, hasta que lo rescató Obrador. Sheinbaum, no prestó atención al mantenimiento, y el presidente no culpa a ese pasado. No asistió a los hospitales ni a los velorios, porque no es su estilo ¡al carajo! –dijo.  Cuando el socavón del Paso Exprés de Cuernavaca con dos fallecidos exigió la renuncia del secretario de Obras Públicas, ahora con 26 muertos y 80 heridos, la noticia da la vuelta al mundo y no despide a nadie, los protege. Sea la causa estructural o sea de mantenimiento, los responsables de la tragedia son esos mismos, y se desata la indignación popular porque andan buscando culpables.   

Igual, el país rueda al colapso sobre proyectos, estructuras, y rieles defectuosos. Igual, como en se le advirtió a Ebrard, igual se ha advertido al presidente de la inviabilidad y las consecuencias de sus caprichosos proyectos y de que la economía va a colapsar, pero sus aires de superioridad, no le permiten aceptar diagnósticos de expertos, asegura que estos no se necesitan, ejemplifica que para sacar petróleo, solo hay que hacer un hoyo. Los responsables y cómplices son los que lo solapan, los que lo envuelven en nubes, como sus secretarios, quienes arman sus caprichos, les secundan sus también desguevados diputados por aprobar esas aberraciones, son incapaces de llevarle la contra, porque se ven como futuros gobernadores, alcaldes o senadores, a ellos son a los que hay que enjuiciar. Son pocas las excepciones, Muñoz Ledo el más experimentado y preparado de los morenistas ha criticado severamente esas acciones. Pero Obrador los justifica argumentando que se requiere más honradez que conocimientos, y va contra el mundo, apoya la decadente generación de energía eléctrica con fuentes contaminantes, hace a un lado las energías limpias, sube la luz, el gas; y la gasolina que tanto prometió bajaría de precio a 10 pesos “como en Estados Unidos” ahora lo niega, está en 22, y repercute más en los más pobres -que tanto dice defender como animalitos y mascotas- aumentando en 10 millones más y una economía en quiebra. De llevarlo a juicio, sus abogados podrán fácilmente justificar inocencia por demencia.

Difama y quiere meter a la cárcel a los candidatos a gobernadores que van punteando para abrir brecha a los suyos como en Nuevo León.

Dejemos de fastidiar al pobre presidente, finalmente los responsables son sus secuaces diputados quienes aprueban sus locuras, pero no todos pueden ser tan pendejos por mayoría simple, es más bien un mestizaje de estúpidos y arrastrados.  

El poder presidencial, no puede, ni debe estar en manos de una sola persona aun sana, porque el poder corrompe, y si es absoluto corrompe más.

Por eso y más y lo que demás vendría, este 6 de junio, pues ¡al carajo! ni un voto a Morena, a ninguno de sus ignorantes o desprestigiados candidatos que impone, dejando fuera a su poca gente valiosa como sucedió para la gubernatura de Morelos y ahora para la presidencia municipal de Cuernavaca; ni un voto, ni para alcaldes que le darían impulso a su infame proyecto. 

Sus todavía seguidores tienen vista corta y no quieren escuchar la verdad, se niegan, porque no tienen, ni hay, argumentos para defenderlo y no desean que sus ilusiones se vean destruidas como ya sucede.

Muchos ya reaccionaron, quienes lo apoyaban lo están abandonando, Ifigenia Martínez y Cárdenas, junto con Muñoz Ledo, recién formaron un “Frente en Defensa de la Constitución” a la que el presidente viola constantemente, y aunque después de las elecciones seguirá teniendo mayoría de diputados, ya no será absoluta para tomar decisiones contra México. 

Por un sano equilibrio gubernamental, ni un solo voto a Morena. 

P. D. Hasta el otro sábado

Por: Carlos Lavín Figueroa / carlos_lavin_mx@yahoo.com.mx