La sucesión de malas señales económicas del presidente López Obrador inició con la cancelación del aeropuerto en Texcoco. Lo reconocen hasta en el gobierno. Ahí empezó la desconfianza.

Lo del aeropuerto parecía validar los peores temores sobre qué tipo de mandatario sería. Luego vinieron los otros datos, la necedad de Dos Bocas, las respuestas a las calificadoras y bancos que cuestionaron a su gobierno, el plan insuficiente para Pemex, la cancelación de contratos de gasoductos…

Para el presidente López Obrador lo del aeropuerto fue una señal política. Pero tuvo efectos económicos negativos.

Un año después de la consulta contra Texcoco, en Palacio Nacional tendrá lugar una reunión que puede darle respiración de boca a boca al proyecto.

El encuentro se cabildeó a finales de junio, en Osaka, Japón. En uno de los salones de la reunión del G-20, el canciller mexicano Marcelo Ebrard se reunió con el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong. Ahí quedaron que el asiático visitaría México.

Ya hay fecha y ya hay agenda.

La fecha es el 18 de noviembre de este año. La agenda tiene dos ejes centrales: el tren transístmico y el aeropuerto de Texcoco.

Sobre el tren que busca conectar las dos costas mexicanas por el lado más flaco del mapa, el 14 de marzo le conté en estas Historias de Reportero el papel que estaba jugando Singapur.

Sobre el aeropuerto, lo que me revelan fuentes diplomáticas es que Singapur quiere proponerle al presidente López Obrador que les permita diseñar un plan para rescatar esa terminal abandonada, terminar de construirla y sacudirla de cualquier corrupción.

El contexto en que el presidente de México va a recibir esa propuesta parecería inmejorable para él: los amparos contra la Santa Lucía están avanzando en tribunales, no hay hasta este momento una validación técnica ni aeronáutica sobre su viabilidad y en el presupuesto para el próximo año sólo le destinaron 5% del total de su costo. Todo esto exhibe que Santa Lucía está entrampado, y se antoja muy complicado que logren echarlo a volar en tres años, como prometió el gobierno federal.

Singapur tiene uno de los aeropuertos más elogiados del mundo por su belleza, modernidad y eficiencia. En cualquier lista aparece entre los cinco países menos corruptos del mundo. Quizá sea una salida. Habrá que estar al pendiente.

SACIAMORBOS

La reacción inicial del gobierno federal (empezando por el presidente AMLO) fue proteger a Manuel Bartlett frente a la denuncia periodística sobre su patrimonio inmobiliario. Después de mucha presión pública, finalmente antenoche, dos semanas después, la Secretaría de la Función Pública anunció que abrirá un expediente. Habrá que estar vigilantes, a ver si esto no es parte de la “Operación Encubrimiento” que echó a andar el gobierno federal frente a la revelación periodística. Porque también puede ser la manera de extirparse a un funcionario que cada vez tiene más enemigos… dentro del propio gobierno federal.