La semana pasada, la cúpula de BBVA-Bancomer, el banco más poderoso de México, se reunió con candidatos presidenciales.
Estuvieron con Meade a mediodía, Anaya no fue porque estaba de gira por Europa y cenaron con Andrés Manuel López Obrador. La cena fue la nota. Muchos quedaron en pánico, según chats de Whatsapp entre varios consejeros cuya autenticidad he verificado.
A la cena acudieron el presidente del banco, el director general, varios ejecutivos de primer nivel y los presidentes de los 28 consejos regionales (casi uno por estado). Relatan que se encontraron con un López Obrador cansado, quizá por la hora, radical, intransigente, muy diferente al que vieron un par de semanas después en la Convención Bancaria de Acapulco, en la que mostró un perfil más moderado.
Transcribo el chat que resume todo. Para que sea más comprensible su lectura, he ajustado la puntuación y corregido ciertos errores de ortografía, sin modificar palabras ni el uso de mayúsculas. Este texto fue enviado a los miembros del Consejo Regional Peninsular de BBVA-Bancomer:
“Estimados amigos Consejeros: el día de hoy nos hemos reunido los Presidentes de Consejo y el Comité de Dirección del Banco (BBVA), primero con Meade por la mañana, y posteriormente cenamos con AMLO. Me encuentro en este momento tomando una copa con casi todos los Presidentes asistentes.

“El consenso es homogéneo: ya nos llevó la Chi…ada. Y perdón por la expresión. Salimos HORRORIZADOS del Peje. Lo poco o mucho que cada quien pueda hacer para revertir esto, es el momento ahora para hacerlo. Si no, lloraremos como maricas, lo que no supimos defender como hombres.

“Palabras como economía mixta, plebiscitos cada 2 años, cambios estructurales después de los 2 primeros años, darle una oportunidad por buscar consensos a Napoleón (Gómez Urrutia), los líderes de los maestros, etc., parar las obras del AICDMX (nuevo aeropuerto de la Ciudad de México), las escuchamos HORRORIZADOS. Esta amenaza ha pasado de ser esto, una amenaza, a casi una realidad”.
Hasta ahí el mensaje. Este chat fungió como una especie de reporte informal que no fue divulgado a través de canales institucionales ni corresponde a una postura oficial del grupo financiero. Se deduce que después de su cena con López Obrador los integrantes de la cúpula de BBVA-Bancomer chatearon alarmados con mucha gente y eso permitió que su diagnóstico de la reunión y el contenido de lo que había sucedido ahí, se diseminara por varios círculos empresariales y sociales, que comparten la preocupación por la posición en las encuestas del líder de Morena.

Historias de reportero
Carlos Loret de Mola A.
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